sábado, 15 de agosto de 2026

Buenas intenciones, malas políticas

 


Apuesto que más de una vez ha pasado por su mente que la clase política gobierna con ocurrencias. ¿A quién se le ocurrió hacer ese puente peatonal ahí? ¿Qué demonios estaban pensando cuando inventaron este trámite? ¿Por qué piden tantos requisitos para hacer esto o lo otro?  En fin, ejemplos de incongruencias hay muchos.

Les voy a contar cómo suelen hacerse las políticas públicas, por lo menos a nivel municipal. Aunque la mayoría de los casos las directivas tienen buenas intenciones, tienen esta mala práctica de copiar lo que existe en otros lados o llevar sus “ideas” a la realidad sin antes explorar alternativas ni diagnosticar el problema que pretenden gestionar.

Primer día de trabajo, primer problema 

Desde que comencé a trabajar en cierto instituto de planeación urbana se me dio una tarea específica . Se me pidió desarrollar y echar a andar un programa de capacitación que serviría para certificar una nueva figura de gestoría en esos temas: “los peritos de desarrollo urbano”. La idea era crear una nueva coordinación de la que eventualmente me haría responsable. Me aseguraron que ya se había enviado una propuesta de reforma al área jurídica del gobierno central y en cuanto la aprobaran habría que implementarla. Sobre el problema público no me especificaron nada.

La directiva instruyó a la coordinación jurídica para que me entregara la propuesta de reforma previamente elaborada. Pero la burocracia no siempre trabaja con la mejor actitud. Cuando le solicité a la abogada la documentación ella solo me respondió: “de este trabajo me voy a encargar yo”. ¡Qué flojera liderar con la señora! No quise involucrarme en un problema y le dije que hiciera lo que considerara prudente. 

El costo de los errores técnicos 

Tras cuestionar a distintas compañeras descubrí que quienes elaboran estudios urbanos cometen con frecuencia errores técnicos básicos. Tal situación generaba descontento en los desarrolladores quienes se quedaban con la percepción de que la tramitología era la que detenía sus procesos (y sus inversiones) dejando la impresión de una falsa ineficiencia. 

Además, el personal afirmaba que esa situación generaba incrementos en la carga de trabajo. Algunos expedientes eran analizados varias veces y después de la tercera corrección, las empresas desarrolladoras debían ingresar de nuevo el trámite y con ello volver a pagar los derechos por la nueva revisión. Esto podría culminar en un problema grave pues existen estudios que, por el tipo de actividad y dimensiones del proyecto deben invertir decenas de miles de pesos.

Una solución en busca de un problema 

Cuando finalmente tuve acceso a la propuesta de reforma regulatoria, confirmé que era un desastre. Tenía errores básicos: se incorporaba un proceso regulatorio dirigido a los desarrolladores en el Acuerdo de Creación. Los abogados saben que este tipo de instrumentos normativos tienen la única función es fijar la naturaleza y el objeto de creación de las entidades, así como sus órganos de dirección y administración. La exposición de motivos usaba un lenguaje excesivamente técnico y, aunque estaba dirigido a las personas integrantes del Ayuntamiento, la verdad es que no todas tienen -ni tienen por qué tener- conocimientos en esa materia.

También detecté una incorrección política, en mi opinión, muy grave. En la exposición de motivos en lugar de plantear el problema como una deficiencia institucional (pues no se tenían los mecanismos para acreditar y garantizar la capacidad técnica de quienes elaboran los estudios) atribuían el problema a la falta de idoneidad y experiencia de las personas profesionistas. Por eso, la directiva consideró que la única opción viable era implementar en el municipio lo mismo que se hacía en otros gobiernos locales: la certificación. Por esa razón no se habían explorado otras alternativas de solución. Lo peor de todo es que el jurídico ya había palomeado la propuesta de reforma y el documento estaba por llegar a la comisión de Cabildo.

Primero, entender el problema 

Confieso que estuve un día o dos en shock. ¡¿Cómo iba a resolver este galimatías?! Ya para entonces mis pocos ánimos me hacían arrastrar los pies y me quedaba viendo por horas la pantalla de la computadora. Para colmo esa entidad cuenta con poco presupuesto, la carga de trabajo era excesiva y pagan muy mal. Estuve a punto de hacer “únicamente” lo que me pidieron, nomás, no menos. Al fin que la responsable de ese vericueto no iba a ser yo. Para mi desfortuna, mi conciencia no me dejó.

Estudié a fondo el asunto y encontré cosas muy interesantes. Detecté que la tramitología podía durar entre 43 a 514 días. Identifiqué que el proceso estaba integrado por varias etapas y me di cuenta cuáles eran las más problemáticas, contabilicé el promedio de observaciones por estudio y algunos de los temas que más ocasionan confusión. Aún más: me di cuenta que no había más de 7 firmas consultoras y de esas aproximadamente tres eran gestores de ocasión. 

La respuesta: ajustar la solución 

Mi propuesta, aunque era similar a la original, en realidad era diferente. Elaboré un programa operativo y establecí la meta del programa. El objetivo ahora ya no sería quitarle carga de trabajo a la burocracia, aunque al final ese fuera su efecto colateral. El nuevo objetivo fue mejorar la eficiencia y calidad de los trámites de desarrollo urbano mediante la reducción de tiempos de resolución y la incorporación de estudios técnicos más rigurosos, pertinentes y alineados con la normatividad.

Conservé las acciones de capacitación como el núcleo del programa. También definí como indicador la tasa promedio de observaciones por estudio y la cantidad de profesionistas capacitados. No consideré adecuado incluir la reducción de los días de tramitación porque gran parte de los retrasos parecían responder a indefiniciones propias del desarrollador. Además de eso, revisé las guías que la organización proporcionaba a las personas gestoras de desarrollo urbano.  Detecté muchas “áreas de oportunidad” para que ese documento se comprendiera mejor y estableciera con claridad los criterios de elaboración de los estudios urbanos.

Cuando terminé el diagnóstico, me armé de valor y les hice una propuesta: no era necesaria una coordinación (adiós ascenso, adiós incremento salarial). En cambio, sugerí que se estableciera una Secretaría Ejecutiva asignada a la dirección para que se hiciera cargo formalmente de ese programa y al mismo tiempo se aprovechará el recurso humano en otros temas de relevancia para la institución. No era necesaria crear un nueva área, era suficiente la reconducción de un puesto que ya se tenía. 

Las buenas intenciones no bastan

Reconozco que quizá existan 20 alternativas mejores para gestionar el problema. De lo que estoy segura es de que las mejores intenciones no construyen políticas públicas efectivas y robustas. Hace falta tomarlas con seriedad y partir de un buen diagnóstico, porque de ellas depende la calidad de vida de la ciudadanía.

No me arrepiento de mi decisión, bueno…

¡Já!, a veces no estoy tan segura.

Lo que puedo asegurarles es que confirme mi pasión por el servicio público y de ese día hasta la fecha he buscado más conocimiento sobre como diseñar y analizar políticas públicas.

Colofón: a la fecha sigue sin implementarse el programa, ni este ni el original. Por mi parte, ya no trabajo en el sector público, pero esa… 

…esa es otra historia.

martes, 28 de abril de 2026

L@s acostad@s de Mexicali


Un compañero de clase, que lleva pocos meses viviendo en Mexicali, me dijo que le sorprendía ver a tantas personas “acostadas” en la ciudad. 

L@s acostad@s son personas que vemos tendidas en banquetas, camellones, parques, terrenos baldíos o edificaciones abandonadas. Son personas que viven en tal pobreza, que no se les ha dado acceso a la vivienda, son personas desdichadas a las que se les ha negado el derecho a ser desdichadas en un espacio de acceso privado.

Mi compañero de clase también me preguntó el porqué. ¿Por qué? ¿Acaso no está claro?

Por supuesto que mi compañero lo tenía claro. Lo que él quería conocer—y a esa duda intenté responder— era cuáles son las condiciones económicas, sociales, culturales o políticas concretas que habían causado este fenómeno y por qué seguimos así. 

Mexicali es producto de una formación histórica concreta. Es un municipio relativamente joven, formado gracias a la migración interna primero y externa después.

A pesar de su juventud, ya ha experimentado varios episodios de bonanza económica. No hay que olvidar que nuestro municipio se fundó a partir de que tuvimos acceso al agua del Río Colorado, un insumo indispensable para la agroindustria, la industria y para sostener la vida de la clase trabajadora. Cada uno de ellos exigió una considerable mano de obra, lo que impulsó el crecimiento demográfico y urbano.

Nuestra condición de municipio fronterizo nos puso en el mapa como una de las áreas urbanas más útiles para millones de personas que pretenden o han pretendido migrar hacia el país del norte, así como para quienes llegaron allá, pero fueron expulsadas. Muchas de esas personas cruzaron la frontera con éxito; quienes no lo tuvieron se quedaron aquí para vivir por algún tiempo, e incluso algunas decidieron quedarse para siempre.

Hasta tenemos un dicho que lo ilustra perfecto: quien bebe agua del Río Colorado, ya no se va a querer ir de aquí.

Por otra parte, el comercio ilegal de drogas, su transporte a través de nuestro municipio y sus consecuencias en la seguridad y la salud pública han mermado nuestra calidad de vida. 

Son nuestras circunstancias particulares como municipio las que exacerban la pobreza más extrema, aquella que te deja sin nada, excepto lo que traes puesto; aquella que te obliga a descansar en los lugares más inhóspitos, a menos que decidas arriesgarte a vivir en un ñongo.

Ni los ñongos son seguros para estas personas, mucho menos para las mujeres, quienes tienen mayor riesgo de ser violentadas. Y sí, el consumo de drogas también tiene que ver en esto, pero este fenómeno no es la causa del problema, sino su consecuencia.

Evidentemente, mi respuesta fue solo una opinión, no un estudio científico. Sin embargo, creo que estoy cerca de la realidad, y quienes han vivido tiempo aquí tal vez estarán de acuerdo conmigo.

Lo que quiero subrayar en este texto no es la respuesta que le di, sino la pregunta que él hizo. 

Ese compañero de clase ha vivido y viajado por muchas ciudades de México y de otros países. Eso le ha ppermitido comparar distintas condiciones urbanas. Fue él quien me aclaró que esto no se ve en la mayor parte del país ni del mundo. Por supuesto, están en Los Ángeles, en San Diego y en otras grandes ciudades, pero es menos común de lo que parece que las y los mexicalenses creemos.

También me contó que, en su ciudad de origen, cuando ven a un “acostado”, llaman a la policía; pero no para que lo retiren del lugar, sino para verificar si la persona está viva, consciente y si se le puede ayudar.

Esta conversación me deja un aprendizaje enorme: ninguna bonanza económica del municipio ha sido capaz de brindar acceso igual a los beneficios del desarrollo.

Pero la pobreza extrema no viene de la nada, es producto de la desigualdad estructural. Hasta el momento nadie ha querido remediar esta situación, seguramente estamos esperando a que nos afecte en lo personal para demandar una política pública que atienda a esta población en vulnerabilidad.

La verdad es que eso no debería pasar. El Estado no está garantizando las condiciones mínimas a todas las personas. L@s acostad@s no votan ¿será por eso que todo sigue igual?. 

La pregunta obviamente es retórica.


martes, 17 de febrero de 2026

Prejuicios disfrazados de opinión

Fuente: Elaboración propia a partir de INALI con datos de INEGI, 2025
Las barras con etiquetas en rojo, corresponden al número de agrupaciones de lenguas indígenas en riesgo de desaparecer, a partir del ITLI (proxy)

Hace unos días tuve un desencuentro con un compañero del doctorado. Le molestó que la toma de protesta de la presidenta Claudia Sheinbaum se hubiera traducido a una lengua originaria. “¡No vale la pena!” —dijo— porque según él, más del 70% de la población no habla lenguas indígenas. Ese mismo compañero, nacido en Sinaloa, apenas escuchó que alguien asociaba, por alguna razón, la palabra “tomate” con “Aguascalientes” se desvió de su camino para corregirnos: “¡No, el tomate es de Sinaloa!”. En segundos, se convirtió en el embajador del tomate —y de la cultura sinaloense.

No sé si él se sienta racista, pero su comentario expresa un desprecio por lo indígena y por lo que representa una lengua en la esfera pública. En su caso, además, mezcla su animadversión hacia los gobiernos de la “cuatroté” (no se ahorra comentarios en su contra) y su desconocimiento sobre la importancia de las lenguas maternas, no solo para las comunidades que las hablan, sino para la constitución de las personas. Abraza al tomate como parte de su identidad cultural, pero no puede ver que, para los pueblos originarios, la lengua cumple esa misma función: es pertenencia, memoria y comunidad.

La lengua materna no solo es el primer idioma que aprendemos a hablar. Con ella adquirimos competencias de primer orden que dificilmente se podrán replicar con el aprendizaje de otro idioma (Slavkov, 2016). La lengua materna no es algo natural, es una metáfora cuyo significado va más allá de ser la lengua aprendida en la familia. Además, significa pertenencia, identidad, origen y comunidad (Prieur, 2013). De ahí su importancia.

Las políticas públicas dirigidas a revitalizar las lenguas originarias no se proponen únicamente salvar palabras. En realidad, su objetivo es más amplio: se busca proteger identidades, historias y cosmovisiones (UNESCO, 2024). El declive de las lenguas hace que se pierda patrimonio cultural inmaterial, y con ello parte de los saberes que se han transmitido por generaciones. En términos cognitivos, la muerte de una lengua a menudo implica perder formas de organizar y expresar pensamientos. La muerte lingüística también podría deteriorar la capacidad de las personas para acceder al sentido que tienen de sí y que asocian a esa lengua, lo que, según varios estudios, puede conducir a una crisis de identidad (imaginen a Sinaloa sin tomates [y sin Tomateros]). La marginación que genera la muerte de una lengua abre un camino hacia la disfunción social (Low et al., 2022).


Lo que le pasó a Hawai’i y a muchas comunidades del mundo

Pensemos en el mensaje de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl 2026, donde incluso apareció Ricky Martin para interpretar “Lo que le pasó a Hawai’i”. La canción usa a Hawai’i como metáfora de advertencia: “que no nos pase lo mismo”, para hablar del riesgo de pérdida de identidad y desplazamiento en Puerto Rico. Esa canción alude a la anexión violenta que sufrió la isla por parte del gobierno de los Estados Unidos. Entre los agravios se cuenta la pérdida de su lenguaje nativo, el Ōlelo Hawai.

La letra sugiere conservar la identidad cultural de Puerto Rico. El caso hawaiano sirve para recordar que la lengua también es un campo de disputa: el Ōlelo Hawaiʻi fue marginado durante décadas y, a partir de los sesenta y setenta, durante el llamado Renacimiento Hawaiano, se impulsaron procesos de revitalización cultural que caminaron junto con el resurgimiento de prácticas como la navegación tradicional. No es un episodio aislado: la recuperación de lenguas se repite en muchas regiones (por ejemplo, māori en Nueva Zelanda; ainu en Hokkaidō, Japón; y, en México, el kumiai en Baja California).


Amor Ekushey

El 21 de febrero se celebra el día de la lengua materna (UNESCO, 2025). La fecha fue aprobada por la Conferencia General de la Unesco en 1999 a iniciativa de Bangladesh y se celebra en todo el mundo desde el año 2000. La parte triste es que el 21 de febrero remite a los hechos de 1952 en Dhaka (entonces Pakistán Oriental), cuando manifestantes que defendían su lengua materna fueron reprimidos y varios estudiantes murieron por disparos policiales. En Bangladesh, esa conmemoración es conocida como Amar Ekushey y suele acompañarse de actos públicos para recordar que la lengua materna está ligada a dignidad, identidad y derechos.

El 21 de febrero nos recuerda que la lengua es conflicto y es derecho. Entonces es necesario preguntarnos: ¿qué está pasando con nuestras lenguas indígenas? Para responder a esa duda, revisé datos y elaboré un índice de transmisión.


¿Cuál es la situación en México?

Para estimar qué tanto se están transmitiendo las lenguas indígenas en México, construí un índice simple de transmisión intergeneracional con datos de INALI. Dividí la población hablante de 3 a 14 años entre la población hablante de 45 años y más. Cuando el cociente se acerca a 1 (o lo sobrepasa), sugiere que la lengua está llegando a las nuevas generaciones; mientras más se aleja de 1 hacia 0, indica una transmisión débil y, por tanto, un mayor riesgo de desaparición. Este índice es un proxy y no explica por sí solo las causas del declive, pero sí captura cómo se está comportando la transmisión lingüística entre generaciones.

El INALI registra un total de 67 grupos de lenguas indígenas. En general, encontré que muchas lenguas muestran transmisión baja, aunque algunas mantienen una dinámica favorable. Esto sugiere que el fenómeno no se comporta igual en todas las regiones del país, pero que en conjunto la tendencia dominante es de debilitamiento.

A partir de este índice encontré dos panoramas distintos. Por un lado, hay lenguas en las que cada vez menos niñas, niños y adolescentes las hablan, lo que sugiere que la transmisión dentro de las familias y las comunidades se está debilitando. En esa situación aparecen: mayo, awakateko, ayapaneco, chocholteco, chontal de Oaxaca, cucapá, cuicateco, ixcateco, ixil, jakalteko, kaqchikel, k’iche’, kickapoo, kiliwa, kumiai, mam, matlatzinca, maya, mazahua, oluteco, otomí, paipai, pápago, qato’k, sayulteco, teko, tepehua, texistepequeño, totonaco y zapoteco. En conjunto, estas lenguas suman 2 millones 17 mil 94 hablantes.

Por otro lado, hay un grupo más pequeño en el que la lengua sí está llegando con fuerza a las nuevas generaciones, es decir, se sigue aprendiendo y usando desde edades tempranas. En este grupo están: tepehuano del sur, cora, huichol, tepehuano del norte, tseltal, tsotsil, chuj, lacandón, tlapaneco, tojolabal, ch’ol, akateko, pame y tarahumara. En conjunto, reúnen 1 millón 866 mil 907 hablantes.

Esto significa que no todas las lenguas están en la misma situación. Algunas están resistiendo mejor que otras. Pero el panorama general apunta a que la transmisión se está debilitando.


¿Puede el odio político atentar contra la pluriculturalidad de un país?

Yo creo que sí. Porque cuando el odio se vuelve identidad, dejamos de escuchar razones y empezamos a despreciar lo que es diferente a nosotros: una traducción, una lengua, una presencia en el espacio público. La lección que nos deja el embajador del tomate es que tener estudios no garantiza empatía o sensibilidad; lo que marca la diferencia es la capacidad de reconocer al otro como igual en dignidad, aunque no se parezca a nosotros ni piense como nosotros.

La pluralidad se sostiene también en las lenguas: en el derecho a hablarlas, a mostrarlas y a escucharlas sin vergüenza. Zizek lo resume con una frase incómoda: la tolerancia puede ser racismo con buenos modales. La pregunta final no es si “toleramos” ideas como la de mi compañero de posgrado; la pregunta es si vamos a seguir tratándolas como opiniones respetables cuando, en los hechos, niegan el lugar de otros en el país.

martes, 10 de febrero de 2026

¡A la agroindustria también!



  • El regaño no es el problema, sino la reducción de la precariedad a la “ausencia de políticos” y deja fuera de foco la verdadera fuente de expoliación empresarial.
  • A las derechas no les importa tener proyecto, su estrategia es dirigir nuestra rabia e indignación contra los “malos gobiernos”.


El jalón de orejas que Claudia Sheinbaum le propinó a la clase política de San Quintín fue para muchos justo y necesario. Pienso igual, pero creo que es necesario ajustar esta opinión. Sé que no fue su propósito, pero el mensaje parece alinearse con la narrativa que se está promoviendo desde las derechas. No se confunda, estoy segura de que hizo bien, pero hay algo que se mantiene aún invisibilizado. El problema no es el regaño, sino el marco interpretativo: si la precariedad se explica como “ausencia de políticos”, la expoliación empresarial queda invisibilizada. Dejemos esta idea en pausa y veamos qué están haciendo las derechas.

Por una parte, hay quienes afirman que las derechas no pintan. Se dice que están aisladas y desorganizadas, que no tienen proyecto y que simplemente reaccionan a las acciones u omisiones del gobierno cuatroteísta; esto es parcialmente cierto. Creo que a las derechas no les importa tener proyecto, su estrategia es dirigir nuestra rabia e indignación contra los “malos gobiernos”. Ahora echemos un ojo a su activismo internacional.

Recientemente la derecha mexicana asistió a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), una organización estadounidense que reúne a personas de distintos países adscritas a la ideología política de derechas. Ahí estuvieron, entre otros, Carlos Alazraki, Cabeza de Vaca, Raúl de Jesús Torres Guerrero, este último diputado migrante del poder legislativo de la Ciudad de México (el que más debería estar consciente de la opresión en la que viven los mexicanos en Estados Unidos). El propósito de esta reunión fue hacer un frente común para fortalecer la estrategia económica de los Estados Unidos, aunque ello implique intervenir gobiernos como el de México o el de Venezuela. Sí, triste papel. Desde ese foro se insistió que en nuestro país México existe un narcogobierno y que se ejerce un tremendo autoritarismo.

Otra acción visible de la derecha internacional es el golpe mediático de Human Rights Watch (HRW) contra nuestro país. La oficina de esta organización internacional, conocida por sus posicionamientos contra gobiernos de izquierda como los de Hugo Chávez en Venezuela, ha integrado a México en su más reciente informe sobre países con retrocesos democráticos, comparándonos con Turquía, Hungría o Polonia. La mente detrás de esta decisión parece ser la analista política Denisse Dresser, ampliamente conocida en México por ser una incansable opinóloga de derechas.

En contraparte, esa misma organización ha decidido desviar la mirada tratándose de Israel. Al gobierno de este país no lo quiere tocar ni con el pétalo de una rosa, aunque el personal de HRW exija que se califique como delito de lesa humanidad la negativa de ese gobierno a reconocer el derecho de retorno que tiene el pueblo palestino. Los grupos conservadores a nivel internacional están movilizando un discurso: los gobiernos de izquierda son corruptos, ineficientes, autoritarios, insensibles, entre otras linduras.

Por eso sostengo que el regaño no es el problema, lo importante aquí es que se está fijando un marco de interpretación: no es la agroindustria quien ha expoliado a los habitantes de San Quintín, es la clase política que no va a territorio… algo no cuadra.

Lo peor de todo esto, es que quienes nos gobiernan hacen todo por darle la razón a las derechas. Un sondeo publicado en La Jornada dio voz a las demandas que tenemos muchas personas: la clase política es corrupta, es holgazana, es insensible, ambiciosa y traidora. Y quizá muchos lo sean, pero nadie está señalando que el problema de San Quintín es histórico y estructural. Estamos minimizando que San Quintín fue una potencia agrícola, empresas como BerryMex (socia de Driscoll) extrajeron sin control agua del subsuelo generando intrusión salina en los pozos agrícolas y deterioro del recurso hídrico. Estas y otras empresas han negado a sus trabajadores salarios dignos y prestaciones sociales. Las y los jornaleros de ese municipio han sido víctimas de acoso sexual, no tienen acceso a vivienda y no se les ha dado acceso a salud ni seguridad laboral.

También hay que recordarle a la oposición que fue Kiko Vega, gobernador de extracción panista, quien reprimió las manifestaciones de los jornaleros agrícolas del 2015. Por ello, la Comisión Nacional de Derechos Humanos inició una investigación que concluyó afirmando que las “acciones y omisiones” de autoridades federales, estatales y municipales propiciaron la persistencia de condiciones de marginación, vulnerabilidad y pobreza en agravio de los jornaleros (CNDH).

El problema es tan estructural que no han sido suficientes todas las políticas públicas implementadas por los gobiernos emanados de la cuatroté. En materia de salud se ha intervenido varias veces el Hospital Rural No. 69 (IMSS-Bienestar) para expandirlo y aumentar sus capacidades; se incorporó al esquema IMMS Bienestar a toda la población sin seguridad social y se transformaron las Unidades Médicas Rurales de Camalú y Lázaro Cárdenas en Unidades de Medicina Familiar lo que implica una ampliación de servicios y mejoramiento de la infraestructura.

En educación se inauguró la Universidad para el Bienestar “Benito Juárez” (UBBJ) y la Universidad Intercultural de Baja California (UIBC), además se entregan distintas becas a jóvenes y estudiantes (Benito Juárez, Jóvenes Escribiendo el Futuro, y la Beca “Rita Cetina Gutiérrez”). Se han entregado apoyos al sector pesquero y durante el periodo de López Obrador se promovió la formalización de los trabajadores, logrando un aumento del 17% en el número de afiliados al IMSS. Hay más acciones, lo dejo ahí.

Para el sociólogo Jessé Souza, un error de las izquierdas es dejar de disputar las ideas dominantes. Las derechas capitalizan la rabia de las personas, sobre todo de aquellas a que han sido marginadas de todos, de muchos o de algunos aspectos del desarrollo: dirigen el enojo hacia los gobiernos de izquierdas al mismo tiempo que invisibilizan a quienes nos han empobrecido a la población. Souza propone develar los mecanismos de expoliación, hacerlos evidentes y nos invita a promover un “odio saludable” contra la élite canalla. Así sea.

lunes, 9 de febrero de 2026

NEWSLETTER | Lunes 09 de febrero de 2026 | Derechas mexicanas, fallas y capacidad estatal




El pasado 6 de febrero, en la parte final de un foro organizado por la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UABC, se habló sobre las derechas mexicanas. Este espacio se propuso dialogar sobre la política exterior de Estados Unidos, pero también se abordó la situación de México en el contexto actual. A petición del público, el doctor Víctor Espinoza, presidente del Colegio de la Frontera Norte, describió cómo se han comportado las derechas en nuestro país.

Hablando de derechas, recientemente se llevó a cabo la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), una organización estadounidense que reúne a personas de distintos países adscritas a la ideología política de derechas. Asistieron políticos provenientes del PAN y del PRI, así como comunicadores de redes sociales. Rumbo a las elecciones, ¿bastará la organización de la derecha para ganar espacios de poder, o su avance dependerá de otros factores como la capacidad estatal? 

Las fallas en las capacidades estatales de los gobiernos de la 4T y la distancia entre el funcionariado afín a ese proyecto y las demandas sociales pueden dar acceso a espacios de poder a las derechas. 

1) Las derechas se organizan

¿La derecha está desarticulada y no tiene propuestas?

Casi al finalizar el foro “Entre la ruptura y la continuidad: la reconfiguración de la política exterior de Estados Unidos a la luz del caso venezolano” uno de los panelistas, el doctor Víctor Alejandro Espinoza Valle, presidente de El Colegio de la Frontera Norte (COLEF) afirmó que la derecha no tiene propuestas y que está desarticulada.

🎬Video: Foro “Entre la ruptura y la continuidad: la reconfiguración de la política exterior de Estados Unidos a la luz del caso venezolano” | 🔗Enlace

Si bien es cierto que la derecha no ha dado indicios de tener propuestas, no queda claro que esté completamente desarticulada, o que esta desarticulación sea suficiente para neutralizarla. Activistas como el mexicano Eduardo Verástegui, el gobernador Cabeza de Vaca, el comentarista Carlos Alazraki e incluso el legislador migrante en el Congreso de la Ciudad de México asistieron a la reunión de la CPAC edición 2026. Ahí también se dieron cita personajes como Javier Milei, Santiago Abascal, el vicepresidente de los Estados Unidos J.D. Vance entre otras figuras claramente identificadas con las derechas.

📰Nota: Trump y Milei lideran cumbre conservadora con presencia de legisladores mexicanos | 🔗Enlace

📰 Nota: Asistencia de mexican@s a evento internacional de derechas |🔗 Enlace

Otros señalamientos lanzados desde las derechas, han surgido de organizaciones que se autoproclaman como defensoras de los derechos humanos. Human Rights Watch (HRW) ha puesto a México en la lista de países con claros retrocesos democráticos. Asesorada por Denise Dresser, HRW dijo que, debido a la eliminación de contrapesos al poder, los niveles extremos de violencia criminal, así como la impunidad persistente y los abusos cometidos por fuerzas de seguridad se ha considerado a nuestro país como uno de los países con mayor deterioro democrático y graves violaciones a los derechos humanos. Por otra parte, esa misma organización está hoy en el centro del debate porque a decir de un funcionario de HRW, la organización ha bloqueado un informe que afirma la negativa por parte de Israel respecto al derecho de retorno del pueblo palestino es un crimen de lesa humanidad.


📰 Nota: HRW incluye a México entre países con mayores retrocesos democráticos y abusos graves | 🔗 Enlace
📰 Nota + 🎬video: Derecho de retorno: Omar Shakir y Ken Roth debaten acerca de un informe sobre Palestina “bloqueado” por Human Rights Watch | 🔗 Enlace


2) La falta de capacidades estatales en administraciones de la 4T

¿Problemas estructurales o despreocupación por fortalecer las capacidades estatales?

Si bien es cierto existen problemas que, no es que vengan de gobiernos anteriores a la 4T, sino que son problemas estructurales e históricos que difícilmente se resolverán con un cambio de régimen, por muy buenas intenciones que tenga, también es verdad que, en muchos casos, los gobiernos de este movimiento político parecen no tener interés en mejorar las capacidades del Estado para abordar problemas sociales, desde los más básicos, hasta los más complejos.

Esta semana por ejemplo se fugó un detenido en la comandancia central, ubicada en el bulevar Anáhuac en Mexicali. La respuesta fácil fue acusar a los policías por fuga, al poco tiempo se dio a conocer que las condiciones del inmueble hacían imposible resguardar a los detenidos con seguridad.

📰 Nota: Investigan fuga de un sujeto detenido en la Comandancia de Mexicali | 🔗 Enlace
📰 Nota: Fuga exhibe comandancia vulnerable y deteriorada; expone abandono del Ayuntamiento en infraestructura de seguridad pública | 🔗 Enlace

 

3) La distancia entre el funcionariado afín a ese proyecto y las demandas sociales

El lunes 02 de febrero, Claudia Sheinbaum explicó en la mañana del pueblo la razón de su reprimenda a un grupo de funcionarios de Baja California. El regaño, dijo, fue una reacción por la incongruencia entre las condiciones de vida de la población de San Quintín y el comportamiento de la clase política local. Pero existen otros episodios recientes que pueden compararse con el caso de San Quintín y los políticos de Baja California.

🎬 Video: No fue enojo de la Presidenta: fue indignación, dice jornalera y detalla el contexto | 🔗 Enlace

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ya había experimentado un par de escándalos, la compra de camionetas blindadas y el gasto en costosas togas. Ahora el foco estuvo en que personal de poder judicial le limpió los zapatos al ministro presidente. En esta ocasión también salió a los medios a defenderse.

🎬 Video: Así le limpiaron los zapatos al presidente de la SCJN, Hugo Aguilar | 🔗 Enlace
📰 Nota: ¿Qué dijo Hugo Aguilar por el video en el que colaboradores le limpian los zapatos? | 🔗 Enlace


4) Lentitud e indiferencia ante actos de corrupción

Desde hace meses se ha pedido dar información sobre el caso del exesposo de la Gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, sin que nadie pueda o quiera asumir ese deber. De ese silencio se han ocupado medios, políticos de oposición, pero también se ha escuchado como un clamor legítimo de la ciudadanía ¿Qué está pasando? 

📰 Nota: Baja California: diputada pide informar sobre investigación a Carlos Torres | 🔗 Enlace

 

5) Políticas fuera de foco

¿Y si la derecha no avanza solo por su organización, sino también porque parte del electorado —incluidos sectores populares— la elige? En una entrevista, Jessé Souza explica mecanismos que pueden empujar ese apoyo y el papel que pueden tener las izquierdas en ello.

🎬 Video: Largo aliento – Los pobres que apoyan a la derecha (07/02/2026) | 🔗 Enlace

En el caso de San Quintín, ¿por qué la presidenta dirige su indignación a la clase política local? ¿Son los únicos responsables de atender o reducir esa pobreza?

Mañana publicaré la columna en la qué hablaré sobre aquellas puertas —institucionales y políticas— que pueden estar dando paso a las derechas en México. Si te interesa seguir el diálogo público, lee la columna o déjanos tus comentarios: ¿qué factor crees que pesa más rumbo a las elecciones y en el contexto internacional actual?


Visión Pública

Análisis crítico para la reflexión colectiva.



sábado, 2 de agosto de 2025

Más allá de la vocación


La vocación es una trampa.
Es un invento del capitalismo para transformar el conocimiento en mercancía. Por eso, las universidades ofrecen carreras según la demanda. Si no, pregúntenle a Palafox Maestre (rector de la UABC).

La vocación original de Visión Pública era la de hablar de problemas sociourbanos. Por muchos años me incliné por explorar la contundente capacidad que tiene la ciudad sobre nuestra existencia. Sigo pensando igual.

Pero me desilusionó el urbanismo. Me di cuenta de que, para tener una mejor ciudad, además de socializar el conocimiento, hace falta voluntad. Voluntad política y conciencia de que siempre vamos a vivir en comunidad.

Ahora, por azares del destino, mi interés por el urbanismo me da de comer. Después de haberme desilusionado por las frágiles promesas de “El Hombre Más Valiente de México”, conseguí emplearme en una oficina especializada en planeación urbana.

Ganas de servir no faltan. Pero no niego que me encuentro en una etapa frágil. Y aún así, sigo cuestionándome si mi aportación esta vez sí será relevante. No dejo de dudar. Me aterra otra desilusión.

Aun así, decido continuar. No es que me guste el urbanismo, me gusta la humanidad. Por muy crueles que seamos, creo que en algo puedo contribuir para que, poco a poco, nos hagamos conscientes de lo trascendente que es pensar en nuestra individualidad sin perder conexión con las y los otros.

Por eso retomaré este espacio. Me interesa compartir lo que sé y lo que he vivido. Estoy convencida de que el debate sirve para lograr un mejor entendimiento de aquello que es mejor para todas y todos.

Voy a hablar de Políticas Públicas. Porque la transformación no llega únicamente diseñando una ciudad. La transformación es quehacer colectivo, e implica ser conscientes de las desigualdades.

Saludos a quien me lee. Estén desde ahora conscientes de que este es mi espacio personal. Aquí se promoverá una política dialéctica. Porque la política ficción ya pasó de moda, porque son los más débiles quienes siempre padecen el radicalismo.


viernes, 29 de noviembre de 2024

Una cadera, un ojo y la injusticia del trabajo informal

Dionisio Hernández, de 36 años, instala loseta para ganarse la vida. No sabemos si trabaja por cuenta propia o con un contratista local. Lo que sí sabemos es que, como muchas otras personas en México, pertenece al sector informal. Dionisio no tiene acceso a prestaciones sociales: ni servicios médicos, ni derecho a un salario en caso de incapacidad. Su situación no es una excepción, sino un reflejo de una grave desigualdad

La semana pasada, Dionisio se accidentó mientras viajaba en un autobús de la línea “Amarillo y Blanco”. La fractura de cadera que sufrió no solo le ha causado dolor físico; su familia ahora enfrenta la pérdida total de ingresos. En ausencia de un sistema de apoyo social, su supervivencia depende de la solidaridad de su comunidad. Una situación sin duda, desesperante.

Hace unos meses, un joven familiar mío, consiguió su primer trabajo como diseñador gráfico en una clínica dental. Allí le pagan poco y en efectivo; al igual que Dionisio no tiene contrato ni prestaciones laborales, como sucede con la mayoría del personal en ese lugar. Hace unos días, le extrajeron una muela y como consecuencia tuvo una infección ligera que le impidió ir a trabajar unas horas. Su jefa, -la empresaria y dentista- le descontó el día.

La ambición empresarial devora sin piedad las vidas y derechos de quienes sostienen su riqueza. En Mexicali, el turismo de salud genera al menos 12 millones de dólares mensuales. Los servicios de odontología y oftalmología son los que más demanda registran y los tres órdenes de gobiernos siempre están implementando políticas públicas para apoyar a ese sector de la economía: se llevan a cabo congresos, se organizan visitas de promoción a ciudades del país vecino, se les asignan elementos de la policía local a los clúster médicos, en fin, se les da todo el apoyo que se les puede brindar. ¿Cómo está respondiendo el empresariado local? 

El sector público tampoco vende piñas, ni canta mal las rancheras. Para evadir su responsabilidad laboral contrata a personal de confianza, eventual, los camufla con contratos por honorarios. No existe un fondo para pensiones y ni hablar de estabilidad laboral. ¿Qué podemos esperar de un gobierno que expolia a sus trabajadoras y trabajadores?

La informalidad afecta a miles de familias mexicanas. Esta situación no es una elección voluntaria, sino una consecuencia de las profundas desigualdades sociales en nuestro país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (INEGI), el 33.8% de la población económicamente activa de la ciudad de Mexicali trabaja en la informalidad. Esto equivale a unas 180 mil personas sin acceso a servicios médicos, fondos para pensiones ni estabilidad laboral. En otras palabras, sin las mínimas garantías que deberían estar protegidas por la ley

Es de aplaudir que el Gobierno Federal esté impulsando el programa Imss Bienestar. Gracias a eso, familias podrán acceder a consultas, estudios médicos y medicinas; pero hace falta más.  Debemos fortalecer urgentemente la inspección laboral, sancionar a quienes incumplan sus obligaciones, simplificar los trámites de acceso a la seguridad social y crear un sistema de pensiones específico para personas autoempleadas o contratadas por honorarios. Solo así podremos sacar de la precariedad a más de 33 millones de personas trabajadoras en nuestro país. 

Como sociedad también tenemos que alentar una mayor justicia social: señalar pública e insistentemente a quienes depredan a la clase trabajadora es lo mínimo que podemos hacer. Es importante que los medios den seguimiento a historias como la de Dionisio Hernández, quien con su esfuerzo contribuye al desarrollo de nuestra ciudad, pero como sociedad no hemos podido responder a sus necesidades más básicas.


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Glosario:

Población Económicamente Activa: Personas de 15 y más años de edad que tuvieron vínculo con la actividad económica o que lo buscaron en la semana de referencia, por lo que se encontraban ocupadas o desocupadas.

viernes, 25 de octubre de 2024

MÁS ALLÁ DE LA BURBUJA JUDICIAL

 


No supe si reír o llorar al escuchar a Miguel Carbonell hablar sobre la Reforma Judicial. ¿Es que puede estar más alejado de la realidad? Dijo que quienes van a sufrir las consecuencias de la Reforma serán “los que menos tienen” porque el resto llevará sus litigios a instancias internacionales. ¿En serio? Alguien debería decirle que, desde hace décadas, miles de personas, entre ellas, quienes menos tienen, dejaron de utilizar este “excelentísimo” sistema judicial, ya que las desigualdades en el país nos impiden el acceso porque no tenemos ni el tiempo ni el dinero que se requiere para obtener siquiera un recurso de amparo, la “joya de la corona” —como le llama él.  

Además de ser conservador, Carbonell es abogado ¿Qué otra cosa podemos esperar? Y, sin ánimos de ofender, la mayoría de las y los profesionistas del derecho viven en una burbuja que es necesario reventar de una vez por todas. Esa burbuja tiene sus orígenes en los programas de estudio de esa carrera que no promueven el pensamiento crítico, pero son muy eficaces para enseñar como fundamentar casi cualquier cosa con leyes, sin cuestionarse a qué intereses están respondiendo. Tampoco podemos caer en la ingenuidad: formar parte del sistema genera comodidad, y esto puede hacer que se ignoren sus fallas. Si el sistema les funciona a ellas y a ellos, les es fácil creer que debe funcionar igual para todas y todos.

Por eso, algunos le creen a Carbonell cuando dice que la reforma “decapita al Poder Judicial” (una clara apelación a la emoción). Curiosamente, los entrevistadores no le preguntaron por qué usó esa expresión y, aunque dio todo tipo de argumentos, ninguno justificaba esta supuesta "decapitación" (aquí insertaría un llanto de cocodrilo). Esto es una falacia de la pendiente resbaladiza: afirmar que un pequeño cambio llevará inevitablemente a un desastre, sin mostrar pruebas de que eso realmente sucederá. Pura ideología.

La Reforma de la 4T no le quita funciones al Poder Judicial; su objetivo es independizarlo de otras fuerzas. Antes, el Ejecutivo y el Legislativo designaban puestos clave en el sistema judicial. Con los cambios constitucionales, esos poderes ceden esa atribución y la devuelven al pueblo, para que todas y todos podamos vigilar que las resoluciones judiciales protejan los derechos fundamentales, atiendan al interés general y garanticen a todas y todos un acceso igualitario. Así, las y los gobernados podremos cuidar la eficacia y la independencia del Sistema Judicial Mexicano, algo que, por supuesto, incomoda a algunas personas.

No es la primera vez que en México sacudimos al poder económico del poder político. En los primeros Ayuntamientos de la Ciudad de México, los ediles compraban sus cargos y se quedaban en ellos de forma permanente. Para limitar el poder de unos pocos privilegiados, se estableció en la Constitución que estos cargos fueran elegidos por la ciudadanía. Hoy en día, nadie diría que esto "decapitó" al municipio en México.

Mis colegas y todos y todas en general debemos entender que en el país existen otros poderes. El Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial son solo tres poderes del subsistema estatal, pero también existe un subsistema social compuesto por diferentes fuerzas: los partidos políticos, el sector bancario, el académico, la delincuencia organizada, las empresas de medios de comunicación, entre otros. Todos estos poderes de facto deben estar bajo ciertos límites (o eliminarse, como el caso de la delincuencia).

En realidad, lo que hace esta Reforma es separar los intereses de grupo del sistema judicial, especialmente los de quienes tienen mayor poder económico, ya que esta influencia perjudica el interés general. No hay más; todo lo demás es cuento. Apoyemos la reforma, es por el bien de todas y todos.

viernes, 18 de octubre de 2024

PEOR QUE EL CHAPO GUZMÁN

Genaro García Luna
Genaro García Luna, imagen tomada de internet

Esta semana pensé en escribir sobre el millón de viviendas con las que se garantizará el acceso a este derecho a quienes injustamente han sido marginados y marginadas de las políticas de este sector. También me pasó por la mente hacer mención del paquete de reformas laborales con las que por fin se reconocerán los derechos de cientos de miles de trabajadoras y trabajadores de plataformas proveedoras de servicios como Uber o Didi. La verdad es que ayer cambié de opinión pues me puse a reflexionar y creo que para lograr esos derechos —y otros más— primero necesitamos que todas y todos tomemos una postura clara sobre el caso de García Luna.

Felipe Calderón, el expresidente de extracción panista, quien nombró a García Luna como su Secretario de Seguridad, ya se definió. Esta semana publicó en sus redes sociales que nunca se dio cuenta de que su mano derecha estaba vinculado a una organización criminal; también expresó que lo volvería a hacer. Con esto no sólo confiesa su complicidad, sino que además está revelando la postura que tomarán muchos panistas quienes, como él, tratarán de deslindarse y lo negarán 3 veces, o las veces que consideren necesarias para que les crean tal mentira.

Ciertas empresas noticiosas también están exhibiéndose a sí mismas. Algunos conductores y conductoras (por ejemplo, el Grupo Fórmula) están usando sus espacios para boicotear la reforma constitucional con la que se pretende empoderar a la ciudadanía haciéndonos responsables de elegir a las y los juzgadores del Poder Judicial Federal. Casualmente es la misma postura que tomó García Luna en su más reciente carta dirigida al juez Cogan antes de que éste le dictara sentencia.

Afortunadamente existe otro periodismo y otros medios. En la mañanera de hoy, Ramón Flores, quien participa en los medios El Centinela Informa y Humanoid, expresó su pena e indignación porque algunas “vacas sagradas” de los medios matizaron las palabras que el juez Brian Cogan le dirigió a García Luna. Nos aclaró que no fue una simple comparación como algunos han sostenido tibiamente, dijo que en su discurso el juez reprochó la falsa apariencia de buen ciudadano de García Luna cuando le manifestó: usted es capaz de estar en la iglesia los fines de semana y saliendo de la iglesia estar negociando con los traficantes. El representante de los medios mencionados dijo que además el juez afirmó usted es peor que el Chapo Guzmán”.

Y es importante subrayar el mensaje reiterado que desde la mañanera del martes ha estado dando la presidenta: el pueblo de México necesita reflexionar. Al menos una decena de veces utilizó esta palabra, pero creo que no se ha entendido lo suficiente y me dieron ganas de aportar mi opinión para hacer la misma invitación.

Pensemos pues lo que significa que Felipe Calderón hubiera llegado a la presidencia no como consecuencia del voto popular sino gracias a un fraude. Entonces ¿quiénes lo pusieron ahí? Felipe Calderón ha sostenido que él no sabía nada sobre los vínculos que tenía su “superpolicía” con el crimen organizado. ¿Cómo que no estaba enterado si tanta gente se los decía? ¿Le vamos a creer? (Un botón de muestra es el video de la intervención del 2010 a cargo de Fernández Noroña en la que llama asesino y corrupto a García Luna).

Analicemos la importancia de la Reforma comentada en el contexto de lo que ahora se sabe y sobre lo que se tiene certeza ¿Quiénes podrían ser juzgados bajo la próxima configuración del Poder Judicial? ¿Quiénes protegieron a García Luna todos estos años? ¿Quién de sus cuates y cómplices continúan viviendo en nuestro país? (algun@s ya están haciendo maletas).

¿No es esta una prueba que estuvimos en manos de un narcogobierno? ¿Puede existir un narcogobierno sin una red de cómplices en el Poder Judicial o en los partidos políticos?

Para mí el llamado es muy claro. Pero para pasar de la reflexión a la acción tenemos que reconstruir las instituciones en México y la propuesta del Gobierno Federal y de la 4T es que lo hagamos siempre con participación ciudadana. La reforma al Poder Judicial le arrebata a los partidos políticos la influencia que tenían en la integración y funcionamiento de este poder. Esto significa que la 4T, por ser la fuerza en el poder, ha renunciado a las propias ventajas que esto representaba.

Se nos plantea ahora un Poder Judicial distinto, más vinculado con el pueblo. Se nos está exigiendo que participemos cada vez más en la vida política del país. Se nos está pidiendo ejercer una ciudadanía informada. Hagamos historia y no rechacemos esta valiosa oportunidad. Hay que tomarles la palabra.

jueves, 9 de abril de 2020

Oportuncrisis, el cliente que EUA perdió

En las crisis es común que surjan oportunidades que en otros tiempos no se habrían presentado. Oportuncrisis fue la palabra que inventó Homero Simpson para referirse a este fenómeno luego de que Lisa, su hija, le contara que en China el término crisis significa al mismo tiempo oportunidad. La palabra en chino no significa necesariamente ambas cosas, como dijo Lisa, al parecer esta confusión fue difundida por cursos de motivación y superación personal. Sin embargo, lo que sí es verdad es que estamos siendo testigos de cambios y oportunidades que China, está aprovechando muy bien.

Por ejemplo, el domingo pasado el presidente de los EUA amenazó con obligar a la empresa 3M a priorizar la venta de cubrebocas a la demanda de ese país. La firma intentó defenderse argumentando que existen implicaciones humanitarias para no cortar el suministro de ese material a Canadá y América Latina. Hace 3 días se supo que no fue necesario obligar a la empresa y esta se comprometió a proveerles, de manera prioritaria, más de 165 millones de mascarillas.

El canciller mexicano hoy nos dio cuenta del segundo cargamento de suministros médicos que están llegando al país desde China. Se tuvo que evaluar el estándar de calidad respecto al uso de los cubrebocas que esa nación ofrecía y compararla con la calidad con la que se venía trabajando en México ya que normalmente aquí se usan productos 3M. El producto chino fue aprobado por la COFEPRIS.

La actitud de Trump juega en contra de sus propias empresas. Ahora México no sólo piensa en comerciar cubre bocas, sino que ya se abrió un puente comercial entre las dos naciones para facilitar el transporte de otros insumos médicos desde aquel país. El incremento de la demanda de este tipo de productos generó una oportunidad enorme de ventas para quiénes los elaboran y distribuyen, pero la personalidad de Trump puso a México en bandeja de plata como cliente nuevo de China. Ya con el puente tendido, quién sabe qué otras cosas nuevas surjan.


martes, 24 de marzo de 2020

¿Con casino o sin casino?

Imagen: pixabay.com
Mexicali está reprobado en gobernanza urbana. En el 2018, el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, ONU Hábitat y la Secretaría de Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) publicaron el Índice Básico de Ciudades Prósperas; entre las ciudades analizadas estuvo Mexicali que salió con una evaluación muy baja en dos de las cinco dimensiones que integran el concepto de prosperidad. Una de esas dimensiones es, como dije, el de la gobernanza urbana.
La gobernanza urbana es la capacidad del gobierno para dirigir de la mano con los ciudadanos, su propio desarrollo urbano. También se trata de prever y prevenir los conflictos y las inequidades que éste pueda traer. Si el desarrollo urbano no es dirigido por esta dupla ciudadano-gobierno, entonces no puede hablarse de gobernanza pues ésta exige el acuerdo y la acción conjunta de todos los actores al momento de orientar el desarrollo del municipio. La gobernanza urbana es darle las riendas del desarrollo al gobierno y a sus ciudadanos: a los dos al mismo tiempo.

La desregulación de las condicionantes para la operación de casinos es un ejemplo de la falta de gobernanza urbana. El mes pasado, nuestros diputados locales desaparecieron la prohibición que existía para establecer ese tipo de negocios en Baja California. Nadie supo de esta medida hasta que fue votada en el Congreso. Esta reforma junto con las modificaciones al impuesto para los juegos de apuestas es un desvelo de lo que será el proyecto de la 4T en la región. Se hace cada vez más evidente el modelo de economía que quieren implantar y ya se sabe del casino que el proyecto Chinatown que pretenden construir en el Centro Histórico y que incluye 1000 metros cuadrados para este tipo de establecimientos.

Lo que sigue es regular a nivel municipal los usos de suelo.  Ahora es responsabilidad de los cabildos modificar el Reglamento de Usos de Suelos o en su ausencia, los Programas de Desarrollo Urbano de los Centros de Población y desde ahí fijar las restricciones y condicionantes que estimen convenientes. Incluso podrían desde esa reglamentación prohibir la instalación de este tipo de negocios. No es que el municipio se haya quedado sin facultades para prohibirlos, es ahora cuando puede más puede actuar.

Dice la ONU que mejorar esta dimensión nos puede convertir en una ciudad próspera. Para ello es necesario que la legislación local, la administración pública y las estructuras de participación ciudadana, armonicen el funcionamiento de las demás dimensiones que integran el concepto de prosperidad. Yo digo que, si no se hace de esta manera, seguiremos siendo gobernados por un conjunto de amigos políticos-empresarios que conciben al gobierno como la incubadora de sus propios proyectos económicos.

¿Es justo el nuevo impuesto a la construcción?

La planeación urbana debe ir siempre de la mano de política fiscal.  El desarrollo urbano no sólo se trata de construir mucho. Cada nueva edificación o ampliación significa una nueva actividad o una intensificación de las actividades que ya se venían dando. Con ello, el gobierno municipal debe brindar servicios y adecuar la infraestructura a una realidad distinta. Eso evidentemente tiene un impacto en el erario público.

El día de hoy, la administración municipal propondrá al Congreso Estatal la creación de un nuevo impuesto que gravará a las nuevas construcciones. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y el regidor panista Héctor Ibarra informaron a la opinión pública su postura en contra de la creación de este nuevo tributo que, dicen, impactará negativamente a los bolsillos de los compradores de vivienda media, edificaciones comerciales, turísticas e industriales. Es lógico pensar que tienen razón, la industria de la construcción es un negocio y en ese sentido buscará maximizar ganancias y por obvias razones no absorberá costos adicionales por su actividad.

Dicen los que saben, que para aumentar o crear nuevos impuestos es necesario evaluar las condiciones administrativas, económicas y políticas del momento. Dejando de lado las reservas de Ibarra Calvo sobre la supuesta incierta redacción, y olvidándonos un momento si la nueva administración será capaz de incrementar su capacidad recaudatoria, quisiera invitar a reflexionar sobre la conveniencia del pretendido impuesto en el contexto de la política urbana.

Es muy conocido por todos que Mexicali es una ciudad porosa. La expansión del área urbana ha salido bastante del control. No sólo tenemos desarrollos urbanos en las periferias, muchos de éstos, sobre todo los habitacionales se asemejan a zonas de desastre: abunda la vivienda abandonada o incluso es posible ver a diestra y siniestra conjuntos que nunca fueron habitados. En esa burbuja inmobiliaria perdimos todos: los trabajadores sus ahorros, el gobierno el subsidio a la vivienda social, y la ciudad, el costo de llevar infraestructura y servicios a esas zonas casi abandonadas. Ni hablar de la fiebre de centros comerciales y enormes edificios que aun siguen sin ser ocupados, sobre todo por el área conocida como “zona dorada”.

Los que pierden poco o nada son precisamente los desarrolladores. Una vez cerrado el negocio ellos se desentienden del problema, guardan las ganancias en sus bolsillos y van en busca del siguiente cliente. En ese sentido me parece muy justo que el gobierno municipal busque recaudar más con esa actividad. De alguna manera debe financiar las nuevas obligaciones que el desarrollo urbano le traerá.

Sin embargo, la industria de la construcción también activa la economía local. Para no frenarla, el gobierno municipal bien podría proponer una tasa diferenciada de ese nuevo impuesto. Una tasa que desincentive la construcción donde no se necesita y la impulse donde más se requiere. Así el crecimiento de la ciudad no será un lastre para sus habitantes.

Un parque limpio de pobres

Ilustración: cortesía de Omar Perea
El Parque del Mariachi amaneció sin pobres. De un día para otro, de la noche a la mañana, las personas en situación de calle desaparecieron. Este fenómeno social —presente en el Centro Histórico durante décadas— terminó el pasado 23 de noviembre, cuando las autoridades municipales decidieron “limpiar” el parque para poder realizar el festejo del día del músico. ¡Cómo no se nos ocurrió antes! Escobas, agua, algo de jabón y adiós pobreza.

Desde su celular la alcaldesa nos transmitió lo orgullosa que estaba de su personal de Limpia (Ver Video). A ellos les decía que, ese día, el parque… “nada que ver con ese hogar de personas en situación de calle…que hasta jeringas llegamos a ver”.  La verdad es que a quien le tiene que agradecer no es al personal Servicios Públicos, sino a la Policía Municipal. Aunque algunos así lo quisieran, las escobas no barren a las personas, los cuerpos policiacos sí. El Parque del Mariachi lucía bonito, limpio, seguramente amaneció oliendo a jabón, a fabuloso y a represión.


Pensemos ¿qué es más importante: un parque o las personas? Si el interés del gobierno municipal fuera su gente, hubiéramos visto una transmisión en vivo NO desde el Parque del Mariachi, sino desde los centros de rehabilitación y los albergues a los que supuestamente enviaron a casi todas las personas en situación de calle que usaban ese lugar. La preocupación no se hubiera centrado en mostrar la limpieza de un área verde sino el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas que fueron desplazadas (vaya usted a saber si en contra o con su voluntad). Y ¿Cómo harán los albergues para atender a tanta gente ahora que el gobierno federal disminuyó su apoyo? ¿Será que el gobierno municipal tiene contemplado costear su operación? No creo.


Para el gobierno municipal lo importante es el espacio físico, no su gente. Y eso no lo digo yo, lo dijo en el mismo video un servidor público adscrito al Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACUM): lo que se quiere es “cambiar el perfil de visitantes”. El discurso que se está usando para intervenir el Centro Histórico se plantea desde una perspectiva de apoyo a la economía local pero no hay desarrollo que valga si no se atiende de raíz el sufrimiento de los que menos tienen. 


No es la primera vez que ejecutan este tipo de desplazamientos. Hace unos años, un grupo de profesionistas locales (arquitectos, artistas, entre otros), apoyados del IMACUM de Gustavo Sánchez  y de algunos comerciantes,  cometieron el mismo “error”. En su afán de hacer Algo Por el Centro Histórico y de “crear espacios públicos” intervinieron ese mismo lugar. En ese entonces la policía municipal desplazó del sitio a toda aquella persona que luciera como indigente, como usuario de drogas, o que padeciera alguna enfermedad mental. Se buscaba con ello reservar el parque para el disfrute  de “la gente bien”. 


Es verdad, en el Centro hay muchos signos de pobreza. Pero el gobierno municipal también tiene compromiso con los pobres. El gobierno no sólo se debe a los empresarios de cerveza artesanal o comercial, no sólo se debe a los organizadores de conciertos o al sector restaurantero; el compromiso también es con los que menos tienen. La vulnerabilidad de estos grupos tiene que ser abordada desde una perspectiva humanitaria no como una política de higienismo social.


El reto ahora es pensar en un proyecto urbano sustentable. De no cuidarse los impactos sociales del que pareciera ser el proyecto más importante de esta administración está en riesgo de convertirse también en el proyecto más perverso.

¿Por qué nos conviene que Mexicali no crezca más?


Muchas personas no saben, pero una ciudad dispersa, como la nuestra, le conviene a muy pocos. Cuando digo “ciudad dispersa” estoy refiriéndome al crecimiento desmedido del área urbana sobre el suelo rural o suelo rústico (el que aún no es apto para su habitabilidad). Nos estamos acabando el suelo. Muchos dirán: al cabo que hay mucho, tierra es lo que nos sobra. Pocas personas saben que esa expansión urbana tiene impactos negativos sobre los habitantes, impactos que me parece urgente visibilizar.

Una ciudad dispersa consume tiempo. Contrario a lo que se dice por ahí de que “el tiempo es oro” yo creo que es más adecuado decir: el tiempo es vida. Así pues, la ciudad dispersa nos absorbe vida y cada vez invertimos más tiempo en los desplazamientos, ya sea para ir a trabajar, adquirir mercancía o para visitar a algún familiar o amig@s. Según cifras del Sistema Municipal de Transporte (SIMUTRA) UNA RUTA DE TRANSPORTE PÚBLICO TIENE UNA DURACIÓN PROMEDIO DE MÁS DE 170 MINUTOS. Es decir, una ruta inicia y termina su trayecto en ¡¡poco menos de las 3 horas!!

EL RITMO DE EXPANSIÓN DE LACIUDAD ES 4.2 VECES MÁS QUE EL RITMO DE CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN. Es decir, estamos consumiendo más suelo del que realmente necesitamos. Si para el 2025 la población será de más de un millón de habitantes, como se espera, tenemos que empezar a exigir acciones para aprovechar el suelo urbanizado de la ciudad central y apostar por una ciudad más densa y compacta.


No sólo somos una ciudad dispersa, también somos una ciudad porosa. Por alguna razón alguien (o algunos pocos) ha estado facilitando la urbanización de la periferia de la ciudad ignorando los predios sin utilizar que ya tenemos en la ciudad central. EL 19.64% DEL ÁREA URBANA DE MEXICALI CORRESPONDEN A TERRENOS BALDÍOS que de alguna manera tienen cerca la infraestructura urbana requerida sin que para su ocupación se requiera invertir más dinero en su habilitación y que pueden aprovechar desde ya los servicios públicos que se brindan. Una ciudad dispersa le cuesta más al erario público.

¿Quiénes son los ganadores? Usted y yo no. Nosotros solo absorbemos los costos y la contaminación que estos desplazamientos prolongados generan. Hay que voltear a ver al sector inmobiliario, que en busca de maximizar sus ganancias compra suelo “barato” en los límites del área urbanizable; pero también hay que señalar al aparato gubernamental, que ha permitido o ha sido omiso, al no aplicar o no legislar efectivamente contra este fenómeno y de paso, fortalecer la especulación inmobiliaria (incremento de precios apoyado sobre una expectativa de ganancia futura).

Nuestras vidas se vuelven un poco menos soportables días con día. El tráfico nos estresa, nos roba tiempo de descanso y recreación. El transporte se vuelve más caro entonces la ciudad dispersa también afecta a nuestra economía. La salud también se ve implicada, entre más distancia en los desplazamientos mayor dependencia del automóvil y con ello se incrementa la contaminación. No por nada Mexicali es el TERCER MUNICIPIO A NIVEL NACIONAL QUE MÁS RECURSOS ECONÓMICOS Y HUMANOS LE INVIERTE ALTRATAMIENTO DE ENFERMEDADES relacionadas con la contaminación. En el 2018 nuestra entidad registró un incremento de 135% en las muertes asociadas con este deterioro en la calidad del aire.

Sin duda, ciudades más compactas pero ordenadas, mejoran con mucho nuestra calidad de vida.