sábado, 15 de agosto de 2026

Buenas intenciones, malas políticas

 


Apuesto que más de una vez ha pasado por su mente que la clase política gobierna con ocurrencias. ¿A quién se le ocurrió hacer ese puente peatonal ahí? ¿Qué demonios estaban pensando cuando inventaron este trámite? ¿Por qué piden tantos requisitos para hacer esto o lo otro?  En fin, ejemplos de incongruencias hay muchos.

Les voy a contar cómo suelen hacerse las políticas públicas, por lo menos a nivel municipal. Aunque en la mayor parte de los casos las directivas tienen buenas intenciones, también tienen esta mala práctica de copiar lo que existe en otros lados o llevar sus “ideas” a la realidad sin explorar alternativas ni diagnosticar el problema que pretenden gestionar.

Desde el primer día que comencé a trabajar en un instituto municipal de planeación urbana se me dio una tarea. Se trataba de desarrollar y echar a andar un programa de capacitación que serviría para la certificación de una nueva figura de gestoría en esos temas: “los peritos de desarrollo urbano”. La idea era crear una nueva coordinación de la que eventualmente me haría responsable. Me aseguraron que ya se había enviado una propuesta de reforma al área jurídica del gobierno central y en cuanto la aprobaran habría que implementarla. Sobre el problema público no me especificaron nada.

La directiva instruyó a la coordinación jurídica para que me entregara la propuesta de reforma previamente elaborada. Pero la burocracia no siempre trabaja con la mejor actitud. Cuando le solicité a la abogada la documentación ella solo me respondió: “de este trabajo me voy a encargar yo”. No quise involucrarme en un problema y le contesté que hiciera lo que considerara prudente. Tuve que consultar varias veces a distintas compañeras para que me aclararan la razón de fondo de aquella propuesta.

Tras muchas preguntas, descubrí que quienes presentaban estudios urbanos cometen con frecuencia errores técnicos básicos. Tal situación generaba descontento en los desarrolladores quienes se quedaban con la percepción de que la tramitología era la que detenía sus procesos (y sus inversiones) dejando una impresión negativa sobre el funcionamiento de la organización. Además, el personal afirmaba que esa situación generaba incrementos en la carga de trabajo algunos eran revisados hasta por tres ocasiones y después la tercera ocasión, las personas desarrolladoras debían pagar de nuevo por la revisión. Esto podría culminar en un problema grave pues existen estudios que, por el tipo de actividad y dimensiones del proyecto deben invertir decenas de miles de pesos.

Cuando finalmente accedí a la propuesta de reforma, confirmé que era un desastre. Tenía errores básicos: se incorporaba un proceso regulatorio dirigido a los desarrolladores en el Acuerdo de Creación, un instrumento normativo cuya función es establecer la naturaleza y las atribuciones esenciales de la entidad, así como sus órganos de dirección y administración. La exposición de motivos usaba un lenguaje excesivamente técnico y, aunque estaba dirigido a las personas integrantes del Ayuntamiento, la verdad es que no todas cuentan -ni tiene por qué contar- con conocimientos en esa materia.

También detecté una incorrección política, en mi opinión, muy grave. En la exposición de motivos en lugar de plantear el problema como una deficiencia institucional pues no se tenían los mecanismos para acreditar y garantizar la capacidad técnica de quienes elaboran los estudios, atribuían el problema a la falta de idoneidad y experiencia de las personas profesionistas. Por eso, la directiva tuvo la idea de implementar en el municipio lo mismo que se hacía en otros gobiernos locales, por eso no se habían explorado otras alternativas de solución. Lo peor de todo es que el proceso estaba por llegar a la comisión de Cabildo.

Confieso que estuve un día o dos en shock. ¡¿Cómo iba a resolver este galimatías?! Ya para entonces arrastraba los pies y me quedaba viendo por horas la pantalla de la computadora. Para colmo esa entidad casi no tenía recursos, la carga de trabajo era excesiva y la paga era muy mala. Estuve a punto de hacer “únicamente” lo que me pidieron, nomás, no menos. Al fin que la responsable de ese vericueto no iba a ser yo. Para mi desfortuna, mi conciencia no me dejó.

Estudié a fondo el asunto. Detecté que eran no más de 7 las personas gestoras urbanas (quizá menos). La tramitología podía durar entre 43 a 514 días. Identifiqué que el proceso estaba integrado por varias etapas y me di cuenta cuáles eran las más problemáticas, contabilicé el promedio de observaciones por estudio y algunos de los temas que más ocasionan confusión.

Mi propuesta fue parecida a la original, pero en realidad era otra. Elaboré un programa operativo y establecí la meta del programa. El objetivo ahora ya no sería quitarle carga de trabajo a la burocracia, aunque al final ese fuera su efecto colateral. El nuevo objetivo fue mejorar la eficiencia y calidad de los trámites de desarrollo urbano mediante la reducción de tiempos de resolución y la incorporación de estudios técnicos más rigurosos, pertinentes y alineados con la normatividad.

Conservé las acciones de capacitación como el núcleo del programa. También definí como indicador la tasa promedio de observaciones por estudio y la cantidad de profesionistas capacitados. No consideré adecuado incluir la reducción de los días de tramitación porque gran parte de los retrasos parecían responder a indefiniciones propias del desarrollador.

Además de eso, revisé las guías que la organización proporcionaba a las personas gestoras de desarrollo urbano.  Detecté muchas “áreas de oportunidad” para que ese documento se comprendiera mejor y estableciera con claridad los criterios de elaboración de los estudios urbanos. Me armé de valor y les hice una propuesta: no era necesaria una coordinación (adiós ascenso, adiós incremento salarial). En cambio, sugerí que se estableciera una Secretaría Ejecutiva asignada a la dirección, para que se hiciera cargo formalmente de ese programa y al mismo tiempo se aprovechará el recurso humano en otros temas de relevancia para la institución. 

Creí que esa era una mejor propuesta que la encomienda original. También reconozco que quizá existan 20 alternativas mejores que aporten una solución al problema, pero de lo que estoy segura es de que las mejores intenciones no construyen políticas públicas efectivas y robustas. Hace falta tomarlas con seriedad y partir de un buen diagnóstico, porque de ellas depende la calidad de vida de la ciudadanía.

Colofón: a la fecha sigue sin implementarse el programa, ni este ni el original. Por mi parte, continué con mis estudios de doctorado en Gobierno y Políticas Públicas y yo ya no trabajo en el sector público, pero esa… esa es otra historia.

martes, 28 de abril de 2026

L@s acostad@s de Mexicali


Un compañero de clase, que lleva pocos meses viviendo en Mexicali, me dijo que le sorprendía ver a tantas personas “acostadas” en la ciudad. 

L@s acostad@s son personas que vemos tendidas en banquetas, camellones, parques, terrenos baldíos o edificaciones abandonadas. Son personas que viven en tal pobreza, que no se les ha dado acceso a la vivienda, son personas desdichadas a las que se les ha negado el derecho a ser desdichadas en un espacio de acceso privado.

Mi compañero de clase también me preguntó el porqué. ¿Por qué? ¿Acaso no está claro?

Por supuesto que mi compañero lo tenía claro. Lo que él quería conocer—y a esa duda intenté responder— era cuáles son las condiciones económicas, sociales, culturales o políticas concretas que habían causado este fenómeno y por qué seguimos así. 

Mexicali es producto de una formación histórica concreta. Es un municipio relativamente joven, formado gracias a la migración interna primero y externa después.

A pesar de su juventud, ya ha experimentado varios episodios de bonanza económica. No hay que olvidar que nuestro municipio se fundó a partir de que tuvimos acceso al agua del Río Colorado, un insumo indispensable para la agroindustria, la industria y para sostener la vida de la clase trabajadora. Cada uno de ellos exigió una considerable mano de obra, lo que impulsó el crecimiento demográfico y urbano.

Nuestra condición de municipio fronterizo nos puso en el mapa como una de las áreas urbanas más útiles para millones de personas que pretenden o han pretendido migrar hacia el país del norte, así como para quienes llegaron allá, pero fueron expulsadas. Muchas de esas personas cruzaron la frontera con éxito; quienes no lo tuvieron se quedaron aquí para vivir por algún tiempo, e incluso algunas decidieron quedarse para siempre.

Hasta tenemos un dicho que lo ilustra perfecto: quien bebe agua del Río Colorado, ya no se va a querer ir de aquí.

Por otra parte, el comercio ilegal de drogas, su transporte a través de nuestro municipio y sus consecuencias en la seguridad y la salud pública han mermado nuestra calidad de vida. 

Son nuestras circunstancias particulares como municipio las que exacerban la pobreza más extrema, aquella que te deja sin nada, excepto lo que traes puesto; aquella que te obliga a descansar en los lugares más inhóspitos, a menos que decidas arriesgarte a vivir en un ñongo.

Ni los ñongos son seguros para estas personas, mucho menos para las mujeres, quienes tienen mayor riesgo de ser violentadas. Y sí, el consumo de drogas también tiene que ver en esto, pero este fenómeno no es la causa del problema, sino su consecuencia.

Evidentemente, mi respuesta fue solo una opinión, no un estudio científico. Sin embargo, creo que estoy cerca de la realidad, y quienes han vivido tiempo aquí tal vez estarán de acuerdo conmigo.

Lo que quiero subrayar en este texto no es la respuesta que le di, sino la pregunta que él hizo. 

Ese compañero de clase ha vivido y viajado por muchas ciudades de México y de otros países. Eso le ha ppermitido comparar distintas condiciones urbanas. Fue él quien me aclaró que esto no se ve en la mayor parte del país ni del mundo. Por supuesto, están en Los Ángeles, en San Diego y en otras grandes ciudades, pero es menos común de lo que parece que las y los mexicalenses creemos.

También me contó que, en su ciudad de origen, cuando ven a un “acostado”, llaman a la policía; pero no para que lo retiren del lugar, sino para verificar si la persona está viva, consciente y si se le puede ayudar.

Esta conversación me deja un aprendizaje enorme: ninguna bonanza económica del municipio ha sido capaz de brindar acceso igual a los beneficios del desarrollo.

Pero la pobreza extrema no viene de la nada, es producto de la desigualdad estructural. Hasta el momento nadie ha querido remediar esta situación, seguramente estamos esperando a que nos afecte en lo personal para demandar una política pública que atienda a esta población en vulnerabilidad.

La verdad es que eso no debería pasar. El Estado no está garantizando las condiciones mínimas a todas las personas. L@s acostad@s no votan ¿será por eso que todo sigue igual?. 

La pregunta obviamente es retórica.


martes, 17 de febrero de 2026

Prejuicios disfrazados de opinión

Fuente: Elaboración propia a partir de INALI con datos de INEGI, 2025
Las barras con etiquetas en rojo, corresponden al número de agrupaciones de lenguas indígenas en riesgo de desaparecer, a partir del ITLI (proxy)

Hace unos días tuve un desencuentro con un compañero del doctorado. Le molestó que la toma de protesta de la presidenta Claudia Sheinbaum se hubiera traducido a una lengua originaria. “¡No vale la pena!” —dijo— porque según él, más del 70% de la población no habla lenguas indígenas. Ese mismo compañero, nacido en Sinaloa, apenas escuchó que alguien asociaba, por alguna razón, la palabra “tomate” con “Aguascalientes” se desvió de su camino para corregirnos: “¡No, el tomate es de Sinaloa!”. En segundos, se convirtió en el embajador del tomate —y de la cultura sinaloense.

No sé si él se sienta racista, pero su comentario expresa un desprecio por lo indígena y por lo que representa una lengua en la esfera pública. En su caso, además, mezcla su animadversión hacia los gobiernos de la “cuatroté” (no se ahorra comentarios en su contra) y su desconocimiento sobre la importancia de las lenguas maternas, no solo para las comunidades que las hablan, sino para la constitución de las personas. Abraza al tomate como parte de su identidad cultural, pero no puede ver que, para los pueblos originarios, la lengua cumple esa misma función: es pertenencia, memoria y comunidad.

La lengua materna no solo es el primer idioma que aprendemos a hablar. Con ella adquirimos competencias de primer orden que dificilmente se podrán replicar con el aprendizaje de otro idioma (Slavkov, 2016). La lengua materna no es algo natural, es una metáfora cuyo significado va más allá de ser la lengua aprendida en la familia. Además, significa pertenencia, identidad, origen y comunidad (Prieur, 2013). De ahí su importancia.

Las políticas públicas dirigidas a revitalizar las lenguas originarias no se proponen únicamente salvar palabras. En realidad, su objetivo es más amplio: se busca proteger identidades, historias y cosmovisiones (UNESCO, 2024). El declive de las lenguas hace que se pierda patrimonio cultural inmaterial, y con ello parte de los saberes que se han transmitido por generaciones. En términos cognitivos, la muerte de una lengua a menudo implica perder formas de organizar y expresar pensamientos. La muerte lingüística también podría deteriorar la capacidad de las personas para acceder al sentido que tienen de sí y que asocian a esa lengua, lo que, según varios estudios, puede conducir a una crisis de identidad (imaginen a Sinaloa sin tomates [y sin Tomateros]). La marginación que genera la muerte de una lengua abre un camino hacia la disfunción social (Low et al., 2022).


Lo que le pasó a Hawai’i y a muchas comunidades del mundo

Pensemos en el mensaje de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl 2026, donde incluso apareció Ricky Martin para interpretar “Lo que le pasó a Hawai’i”. La canción usa a Hawai’i como metáfora de advertencia: “que no nos pase lo mismo”, para hablar del riesgo de pérdida de identidad y desplazamiento en Puerto Rico. Esa canción alude a la anexión violenta que sufrió la isla por parte del gobierno de los Estados Unidos. Entre los agravios se cuenta la pérdida de su lenguaje nativo, el Ōlelo Hawai.

La letra sugiere conservar la identidad cultural de Puerto Rico. El caso hawaiano sirve para recordar que la lengua también es un campo de disputa: el Ōlelo Hawaiʻi fue marginado durante décadas y, a partir de los sesenta y setenta, durante el llamado Renacimiento Hawaiano, se impulsaron procesos de revitalización cultural que caminaron junto con el resurgimiento de prácticas como la navegación tradicional. No es un episodio aislado: la recuperación de lenguas se repite en muchas regiones (por ejemplo, māori en Nueva Zelanda; ainu en Hokkaidō, Japón; y, en México, el kumiai en Baja California).


Amor Ekushey

El 21 de febrero se celebra el día de la lengua materna (UNESCO, 2025). La fecha fue aprobada por la Conferencia General de la Unesco en 1999 a iniciativa de Bangladesh y se celebra en todo el mundo desde el año 2000. La parte triste es que el 21 de febrero remite a los hechos de 1952 en Dhaka (entonces Pakistán Oriental), cuando manifestantes que defendían su lengua materna fueron reprimidos y varios estudiantes murieron por disparos policiales. En Bangladesh, esa conmemoración es conocida como Amar Ekushey y suele acompañarse de actos públicos para recordar que la lengua materna está ligada a dignidad, identidad y derechos.

El 21 de febrero nos recuerda que la lengua es conflicto y es derecho. Entonces es necesario preguntarnos: ¿qué está pasando con nuestras lenguas indígenas? Para responder a esa duda, revisé datos y elaboré un índice de transmisión.


¿Cuál es la situación en México?

Para estimar qué tanto se están transmitiendo las lenguas indígenas en México, construí un índice simple de transmisión intergeneracional con datos de INALI. Dividí la población hablante de 3 a 14 años entre la población hablante de 45 años y más. Cuando el cociente se acerca a 1 (o lo sobrepasa), sugiere que la lengua está llegando a las nuevas generaciones; mientras más se aleja de 1 hacia 0, indica una transmisión débil y, por tanto, un mayor riesgo de desaparición. Este índice es un proxy y no explica por sí solo las causas del declive, pero sí captura cómo se está comportando la transmisión lingüística entre generaciones.

El INALI registra un total de 67 grupos de lenguas indígenas. En general, encontré que muchas lenguas muestran transmisión baja, aunque algunas mantienen una dinámica favorable. Esto sugiere que el fenómeno no se comporta igual en todas las regiones del país, pero que en conjunto la tendencia dominante es de debilitamiento.

A partir de este índice encontré dos panoramas distintos. Por un lado, hay lenguas en las que cada vez menos niñas, niños y adolescentes las hablan, lo que sugiere que la transmisión dentro de las familias y las comunidades se está debilitando. En esa situación aparecen: mayo, awakateko, ayapaneco, chocholteco, chontal de Oaxaca, cucapá, cuicateco, ixcateco, ixil, jakalteko, kaqchikel, k’iche’, kickapoo, kiliwa, kumiai, mam, matlatzinca, maya, mazahua, oluteco, otomí, paipai, pápago, qato’k, sayulteco, teko, tepehua, texistepequeño, totonaco y zapoteco. En conjunto, estas lenguas suman 2 millones 17 mil 94 hablantes.

Por otro lado, hay un grupo más pequeño en el que la lengua sí está llegando con fuerza a las nuevas generaciones, es decir, se sigue aprendiendo y usando desde edades tempranas. En este grupo están: tepehuano del sur, cora, huichol, tepehuano del norte, tseltal, tsotsil, chuj, lacandón, tlapaneco, tojolabal, ch’ol, akateko, pame y tarahumara. En conjunto, reúnen 1 millón 866 mil 907 hablantes.

Esto significa que no todas las lenguas están en la misma situación. Algunas están resistiendo mejor que otras. Pero el panorama general apunta a que la transmisión se está debilitando.


¿Puede el odio político atentar contra la pluriculturalidad de un país?

Yo creo que sí. Porque cuando el odio se vuelve identidad, dejamos de escuchar razones y empezamos a despreciar lo que es diferente a nosotros: una traducción, una lengua, una presencia en el espacio público. La lección que nos deja el embajador del tomate es que tener estudios no garantiza empatía o sensibilidad; lo que marca la diferencia es la capacidad de reconocer al otro como igual en dignidad, aunque no se parezca a nosotros ni piense como nosotros.

La pluralidad se sostiene también en las lenguas: en el derecho a hablarlas, a mostrarlas y a escucharlas sin vergüenza. Zizek lo resume con una frase incómoda: la tolerancia puede ser racismo con buenos modales. La pregunta final no es si “toleramos” ideas como la de mi compañero de posgrado; la pregunta es si vamos a seguir tratándolas como opiniones respetables cuando, en los hechos, niegan el lugar de otros en el país.

martes, 10 de febrero de 2026

¡A la agroindustria también!



  • El regaño no es el problema, sino la reducción de la precariedad a la “ausencia de políticos” y deja fuera de foco la verdadera fuente de expoliación empresarial.
  • A las derechas no les importa tener proyecto, su estrategia es dirigir nuestra rabia e indignación contra los “malos gobiernos”.


El jalón de orejas que Claudia Sheinbaum le propinó a la clase política de San Quintín fue para muchos justo y necesario. Pienso igual, pero creo que es necesario ajustar esta opinión. Sé que no fue su propósito, pero el mensaje parece alinearse con la narrativa que se está promoviendo desde las derechas. No se confunda, estoy segura de que hizo bien, pero hay algo que se mantiene aún invisibilizado. El problema no es el regaño, sino el marco interpretativo: si la precariedad se explica como “ausencia de políticos”, la expoliación empresarial queda invisibilizada. Dejemos esta idea en pausa y veamos qué están haciendo las derechas.

Por una parte, hay quienes afirman que las derechas no pintan. Se dice que están aisladas y desorganizadas, que no tienen proyecto y que simplemente reaccionan a las acciones u omisiones del gobierno cuatroteísta; esto es parcialmente cierto. Creo que a las derechas no les importa tener proyecto, su estrategia es dirigir nuestra rabia e indignación contra los “malos gobiernos”. Ahora echemos un ojo a su activismo internacional.

Recientemente la derecha mexicana asistió a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), una organización estadounidense que reúne a personas de distintos países adscritas a la ideología política de derechas. Ahí estuvieron, entre otros, Carlos Alazraki, Cabeza de Vaca, Raúl de Jesús Torres Guerrero, este último diputado migrante del poder legislativo de la Ciudad de México (el que más debería estar consciente de la opresión en la que viven los mexicanos en Estados Unidos). El propósito de esta reunión fue hacer un frente común para fortalecer la estrategia económica de los Estados Unidos, aunque ello implique intervenir gobiernos como el de México o el de Venezuela. Sí, triste papel. Desde ese foro se insistió que en nuestro país México existe un narcogobierno y que se ejerce un tremendo autoritarismo.

Otra acción visible de la derecha internacional es el golpe mediático de Human Rights Watch (HRW) contra nuestro país. La oficina de esta organización internacional, conocida por sus posicionamientos contra gobiernos de izquierda como los de Hugo Chávez en Venezuela, ha integrado a México en su más reciente informe sobre países con retrocesos democráticos, comparándonos con Turquía, Hungría o Polonia. La mente detrás de esta decisión parece ser la analista política Denisse Dresser, ampliamente conocida en México por ser una incansable opinóloga de derechas.

En contraparte, esa misma organización ha decidido desviar la mirada tratándose de Israel. Al gobierno de este país no lo quiere tocar ni con el pétalo de una rosa, aunque el personal de HRW exija que se califique como delito de lesa humanidad la negativa de ese gobierno a reconocer el derecho de retorno que tiene el pueblo palestino. Los grupos conservadores a nivel internacional están movilizando un discurso: los gobiernos de izquierda son corruptos, ineficientes, autoritarios, insensibles, entre otras linduras.

Por eso sostengo que el regaño no es el problema, lo importante aquí es que se está fijando un marco de interpretación: no es la agroindustria quien ha expoliado a los habitantes de San Quintín, es la clase política que no va a territorio… algo no cuadra.

Lo peor de todo esto, es que quienes nos gobiernan hacen todo por darle la razón a las derechas. Un sondeo publicado en La Jornada dio voz a las demandas que tenemos muchas personas: la clase política es corrupta, es holgazana, es insensible, ambiciosa y traidora. Y quizá muchos lo sean, pero nadie está señalando que el problema de San Quintín es histórico y estructural. Estamos minimizando que San Quintín fue una potencia agrícola, empresas como BerryMex (socia de Driscoll) extrajeron sin control agua del subsuelo generando intrusión salina en los pozos agrícolas y deterioro del recurso hídrico. Estas y otras empresas han negado a sus trabajadores salarios dignos y prestaciones sociales. Las y los jornaleros de ese municipio han sido víctimas de acoso sexual, no tienen acceso a vivienda y no se les ha dado acceso a salud ni seguridad laboral.

También hay que recordarle a la oposición que fue Kiko Vega, gobernador de extracción panista, quien reprimió las manifestaciones de los jornaleros agrícolas del 2015. Por ello, la Comisión Nacional de Derechos Humanos inició una investigación que concluyó afirmando que las “acciones y omisiones” de autoridades federales, estatales y municipales propiciaron la persistencia de condiciones de marginación, vulnerabilidad y pobreza en agravio de los jornaleros (CNDH).

El problema es tan estructural que no han sido suficientes todas las políticas públicas implementadas por los gobiernos emanados de la cuatroté. En materia de salud se ha intervenido varias veces el Hospital Rural No. 69 (IMSS-Bienestar) para expandirlo y aumentar sus capacidades; se incorporó al esquema IMMS Bienestar a toda la población sin seguridad social y se transformaron las Unidades Médicas Rurales de Camalú y Lázaro Cárdenas en Unidades de Medicina Familiar lo que implica una ampliación de servicios y mejoramiento de la infraestructura.

En educación se inauguró la Universidad para el Bienestar “Benito Juárez” (UBBJ) y la Universidad Intercultural de Baja California (UIBC), además se entregan distintas becas a jóvenes y estudiantes (Benito Juárez, Jóvenes Escribiendo el Futuro, y la Beca “Rita Cetina Gutiérrez”). Se han entregado apoyos al sector pesquero y durante el periodo de López Obrador se promovió la formalización de los trabajadores, logrando un aumento del 17% en el número de afiliados al IMSS. Hay más acciones, lo dejo ahí.

Para el sociólogo Jessé Souza, un error de las izquierdas es dejar de disputar las ideas dominantes. Las derechas capitalizan la rabia de las personas, sobre todo de aquellas a que han sido marginadas de todos, de muchos o de algunos aspectos del desarrollo: dirigen el enojo hacia los gobiernos de izquierdas al mismo tiempo que invisibilizan a quienes nos han empobrecido a la población. Souza propone develar los mecanismos de expoliación, hacerlos evidentes y nos invita a promover un “odio saludable” contra la élite canalla. Así sea.

lunes, 9 de febrero de 2026

NEWSLETTER | Lunes 09 de febrero de 2026 | Derechas mexicanas, fallas y capacidad estatal




El pasado 6 de febrero, en la parte final de un foro organizado por la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UABC, se habló sobre las derechas mexicanas. Este espacio se propuso dialogar sobre la política exterior de Estados Unidos, pero también se abordó la situación de México en el contexto actual. A petición del público, el doctor Víctor Espinoza, presidente del Colegio de la Frontera Norte, describió cómo se han comportado las derechas en nuestro país.

Hablando de derechas, recientemente se llevó a cabo la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), una organización estadounidense que reúne a personas de distintos países adscritas a la ideología política de derechas. Asistieron políticos provenientes del PAN y del PRI, así como comunicadores de redes sociales. Rumbo a las elecciones, ¿bastará la organización de la derecha para ganar espacios de poder, o su avance dependerá de otros factores como la capacidad estatal? 

Las fallas en las capacidades estatales de los gobiernos de la 4T y la distancia entre el funcionariado afín a ese proyecto y las demandas sociales pueden dar acceso a espacios de poder a las derechas. 

1) Las derechas se organizan

¿La derecha está desarticulada y no tiene propuestas?

Casi al finalizar el foro “Entre la ruptura y la continuidad: la reconfiguración de la política exterior de Estados Unidos a la luz del caso venezolano” uno de los panelistas, el doctor Víctor Alejandro Espinoza Valle, presidente de El Colegio de la Frontera Norte (COLEF) afirmó que la derecha no tiene propuestas y que está desarticulada.

🎬Video: Foro “Entre la ruptura y la continuidad: la reconfiguración de la política exterior de Estados Unidos a la luz del caso venezolano” | 🔗Enlace

Si bien es cierto que la derecha no ha dado indicios de tener propuestas, no queda claro que esté completamente desarticulada, o que esta desarticulación sea suficiente para neutralizarla. Activistas como el mexicano Eduardo Verástegui, el gobernador Cabeza de Vaca, el comentarista Carlos Alazraki e incluso el legislador migrante en el Congreso de la Ciudad de México asistieron a la reunión de la CPAC edición 2026. Ahí también se dieron cita personajes como Javier Milei, Santiago Abascal, el vicepresidente de los Estados Unidos J.D. Vance entre otras figuras claramente identificadas con las derechas.

📰Nota: Trump y Milei lideran cumbre conservadora con presencia de legisladores mexicanos | 🔗Enlace

📰 Nota: Asistencia de mexican@s a evento internacional de derechas |🔗 Enlace

Otros señalamientos lanzados desde las derechas, han surgido de organizaciones que se autoproclaman como defensoras de los derechos humanos. Human Rights Watch (HRW) ha puesto a México en la lista de países con claros retrocesos democráticos. Asesorada por Denise Dresser, HRW dijo que, debido a la eliminación de contrapesos al poder, los niveles extremos de violencia criminal, así como la impunidad persistente y los abusos cometidos por fuerzas de seguridad se ha considerado a nuestro país como uno de los países con mayor deterioro democrático y graves violaciones a los derechos humanos. Por otra parte, esa misma organización está hoy en el centro del debate porque a decir de un funcionario de HRW, la organización ha bloqueado un informe que afirma la negativa por parte de Israel respecto al derecho de retorno del pueblo palestino es un crimen de lesa humanidad.


📰 Nota: HRW incluye a México entre países con mayores retrocesos democráticos y abusos graves | 🔗 Enlace
📰 Nota + 🎬video: Derecho de retorno: Omar Shakir y Ken Roth debaten acerca de un informe sobre Palestina “bloqueado” por Human Rights Watch | 🔗 Enlace


2) La falta de capacidades estatales en administraciones de la 4T

¿Problemas estructurales o despreocupación por fortalecer las capacidades estatales?

Si bien es cierto existen problemas que, no es que vengan de gobiernos anteriores a la 4T, sino que son problemas estructurales e históricos que difícilmente se resolverán con un cambio de régimen, por muy buenas intenciones que tenga, también es verdad que, en muchos casos, los gobiernos de este movimiento político parecen no tener interés en mejorar las capacidades del Estado para abordar problemas sociales, desde los más básicos, hasta los más complejos.

Esta semana por ejemplo se fugó un detenido en la comandancia central, ubicada en el bulevar Anáhuac en Mexicali. La respuesta fácil fue acusar a los policías por fuga, al poco tiempo se dio a conocer que las condiciones del inmueble hacían imposible resguardar a los detenidos con seguridad.

📰 Nota: Investigan fuga de un sujeto detenido en la Comandancia de Mexicali | 🔗 Enlace
📰 Nota: Fuga exhibe comandancia vulnerable y deteriorada; expone abandono del Ayuntamiento en infraestructura de seguridad pública | 🔗 Enlace

 

3) La distancia entre el funcionariado afín a ese proyecto y las demandas sociales

El lunes 02 de febrero, Claudia Sheinbaum explicó en la mañana del pueblo la razón de su reprimenda a un grupo de funcionarios de Baja California. El regaño, dijo, fue una reacción por la incongruencia entre las condiciones de vida de la población de San Quintín y el comportamiento de la clase política local. Pero existen otros episodios recientes que pueden compararse con el caso de San Quintín y los políticos de Baja California.

🎬 Video: No fue enojo de la Presidenta: fue indignación, dice jornalera y detalla el contexto | 🔗 Enlace

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ya había experimentado un par de escándalos, la compra de camionetas blindadas y el gasto en costosas togas. Ahora el foco estuvo en que personal de poder judicial le limpió los zapatos al ministro presidente. En esta ocasión también salió a los medios a defenderse.

🎬 Video: Así le limpiaron los zapatos al presidente de la SCJN, Hugo Aguilar | 🔗 Enlace
📰 Nota: ¿Qué dijo Hugo Aguilar por el video en el que colaboradores le limpian los zapatos? | 🔗 Enlace


4) Lentitud e indiferencia ante actos de corrupción

Desde hace meses se ha pedido dar información sobre el caso del exesposo de la Gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, sin que nadie pueda o quiera asumir ese deber. De ese silencio se han ocupado medios, políticos de oposición, pero también se ha escuchado como un clamor legítimo de la ciudadanía ¿Qué está pasando? 

📰 Nota: Baja California: diputada pide informar sobre investigación a Carlos Torres | 🔗 Enlace

 

5) Políticas fuera de foco

¿Y si la derecha no avanza solo por su organización, sino también porque parte del electorado —incluidos sectores populares— la elige? En una entrevista, Jessé Souza explica mecanismos que pueden empujar ese apoyo y el papel que pueden tener las izquierdas en ello.

🎬 Video: Largo aliento – Los pobres que apoyan a la derecha (07/02/2026) | 🔗 Enlace

En el caso de San Quintín, ¿por qué la presidenta dirige su indignación a la clase política local? ¿Son los únicos responsables de atender o reducir esa pobreza?

Mañana publicaré la columna en la qué hablaré sobre aquellas puertas —institucionales y políticas— que pueden estar dando paso a las derechas en México. Si te interesa seguir el diálogo público, lee la columna o déjanos tus comentarios: ¿qué factor crees que pesa más rumbo a las elecciones y en el contexto internacional actual?


Visión Pública

Análisis crítico para la reflexión colectiva.



sábado, 2 de agosto de 2025

Más allá de la vocación


La vocación es una trampa.
Es un invento del capitalismo para transformar el conocimiento en mercancía. Por eso, las universidades ofrecen carreras según la demanda. Si no, pregúntenle a Palafox Maestre (rector de la UABC).

La vocación original de Visión Pública era la de hablar de problemas sociourbanos. Por muchos años me incliné por explorar la contundente capacidad que tiene la ciudad sobre nuestra existencia. Sigo pensando igual.

Pero me desilusionó el urbanismo. Me di cuenta de que, para tener una mejor ciudad, además de socializar el conocimiento, hace falta voluntad. Voluntad política y conciencia de que siempre vamos a vivir en comunidad.

Ahora, por azares del destino, mi interés por el urbanismo me da de comer. Después de haberme desilusionado por las frágiles promesas de “El Hombre Más Valiente de México”, conseguí emplearme en una oficina especializada en planeación urbana.

Ganas de servir no faltan. Pero no niego que me encuentro en una etapa frágil. Y aún así, sigo cuestionándome si mi aportación esta vez sí será relevante. No dejo de dudar. Me aterra otra desilusión.

Aun así, decido continuar. No es que me guste el urbanismo, me gusta la humanidad. Por muy crueles que seamos, creo que en algo puedo contribuir para que, poco a poco, nos hagamos conscientes de lo trascendente que es pensar en nuestra individualidad sin perder conexión con las y los otros.

Por eso retomaré este espacio. Me interesa compartir lo que sé y lo que he vivido. Estoy convencida de que el debate sirve para lograr un mejor entendimiento de aquello que es mejor para todas y todos.

Voy a hablar de Políticas Públicas. Porque la transformación no llega únicamente diseñando una ciudad. La transformación es quehacer colectivo, e implica ser conscientes de las desigualdades.

Saludos a quien me lee. Estén desde ahora conscientes de que este es mi espacio personal. Aquí se promoverá una política dialéctica. Porque la política ficción ya pasó de moda, porque son los más débiles quienes siempre padecen el radicalismo.


viernes, 29 de noviembre de 2024

Una cadera, un ojo y la injusticia del trabajo informal

Dionisio Hernández, de 36 años, instala loseta para ganarse la vida. No sabemos si trabaja por cuenta propia o con un contratista local. Lo que sí sabemos es que, como muchas otras personas en México, pertenece al sector informal. Dionisio no tiene acceso a prestaciones sociales: ni servicios médicos, ni derecho a un salario en caso de incapacidad. Su situación no es una excepción, sino un reflejo de una grave desigualdad

La semana pasada, Dionisio se accidentó mientras viajaba en un autobús de la línea “Amarillo y Blanco”. La fractura de cadera que sufrió no solo le ha causado dolor físico; su familia ahora enfrenta la pérdida total de ingresos. En ausencia de un sistema de apoyo social, su supervivencia depende de la solidaridad de su comunidad. Una situación sin duda, desesperante.

Hace unos meses, un joven familiar mío, consiguió su primer trabajo como diseñador gráfico en una clínica dental. Allí le pagan poco y en efectivo; al igual que Dionisio no tiene contrato ni prestaciones laborales, como sucede con la mayoría del personal en ese lugar. Hace unos días, le extrajeron una muela y como consecuencia tuvo una infección ligera que le impidió ir a trabajar unas horas. Su jefa, -la empresaria y dentista- le descontó el día.

La ambición empresarial devora sin piedad las vidas y derechos de quienes sostienen su riqueza. En Mexicali, el turismo de salud genera al menos 12 millones de dólares mensuales. Los servicios de odontología y oftalmología son los que más demanda registran y los tres órdenes de gobiernos siempre están implementando políticas públicas para apoyar a ese sector de la economía: se llevan a cabo congresos, se organizan visitas de promoción a ciudades del país vecino, se les asignan elementos de la policía local a los clúster médicos, en fin, se les da todo el apoyo que se les puede brindar. ¿Cómo está respondiendo el empresariado local? 

El sector público tampoco vende piñas, ni canta mal las rancheras. Para evadir su responsabilidad laboral contrata a personal de confianza, eventual, los camufla con contratos por honorarios. No existe un fondo para pensiones y ni hablar de estabilidad laboral. ¿Qué podemos esperar de un gobierno que expolia a sus trabajadoras y trabajadores?

La informalidad afecta a miles de familias mexicanas. Esta situación no es una elección voluntaria, sino una consecuencia de las profundas desigualdades sociales en nuestro país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (INEGI), el 33.8% de la población económicamente activa de la ciudad de Mexicali trabaja en la informalidad. Esto equivale a unas 180 mil personas sin acceso a servicios médicos, fondos para pensiones ni estabilidad laboral. En otras palabras, sin las mínimas garantías que deberían estar protegidas por la ley

Es de aplaudir que el Gobierno Federal esté impulsando el programa Imss Bienestar. Gracias a eso, familias podrán acceder a consultas, estudios médicos y medicinas; pero hace falta más.  Debemos fortalecer urgentemente la inspección laboral, sancionar a quienes incumplan sus obligaciones, simplificar los trámites de acceso a la seguridad social y crear un sistema de pensiones específico para personas autoempleadas o contratadas por honorarios. Solo así podremos sacar de la precariedad a más de 33 millones de personas trabajadoras en nuestro país. 

Como sociedad también tenemos que alentar una mayor justicia social: señalar pública e insistentemente a quienes depredan a la clase trabajadora es lo mínimo que podemos hacer. Es importante que los medios den seguimiento a historias como la de Dionisio Hernández, quien con su esfuerzo contribuye al desarrollo de nuestra ciudad, pero como sociedad no hemos podido responder a sus necesidades más básicas.


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Glosario:

Población Económicamente Activa: Personas de 15 y más años de edad que tuvieron vínculo con la actividad económica o que lo buscaron en la semana de referencia, por lo que se encontraban ocupadas o desocupadas.