viernes, 24 de mayo de 2019

La ciudad y la música: Corazón de Neón

Corazón de Neón es una canción lanzada en 1987 por la Orquesta Mondragón pero escrita por Joaquín Sabina. Su letra es un aguda crítica a la acelerada, insalubre y contradictoria vida que se vive en las grandes ciudades. Es al mismo tiempo un agradecimiento por la libertad que ahí se vive y un reclamo por las desigualdades que se padecen. La ciudad, como aquí se muestra, es una musa de una rara inspiración.

Podemos encontrar varias interpretaciones, la original, como ya se dijo de Orquesta Mondragón, así como versiones donde Javier Gurruchaga canta ya sin la Orquesta, o junto con Joaquín Sabina y también con Andrés Calamaro; en otros covers podemos escuchar la versión de Lolita Cortez o Alejandra Guzmán.

Aquí pongo algunas versiones de esta misma canción.

ORIGINAL



VERSIÓN SINFÓNICA

JAVIER GURRUCHAGA CON JOAQUÍN SABINA Y ANDRÉS CALAMARO
 


INTERPRETADA POR ALEJANDRA GUZMÁN


EN LA VOZ DE LOLITA CORTEZ
 


JAVIER GURRUCHAGA A PALOMAZO
 

La perspectiva urbana de l@s candidat@s por la alcaldía de Mexicali

Foto: cortesía de RadarBC
La planeación y el desarrollo urbano también es un tema a cargo de los gobiernos municipales. De hecho, es una de sus principales funciones. A pesar de esto, el tema fue minimizado por el Instituto Electoral del Estado de Baja California que no lo incluyó en sus ejes temáticos entre los debates que organizó por la alcaldía de Mexicali. Fue traído a colación sólo como un factor vinculado al tema de la seguridad pública. Aún así, pudimos escuchar varios planteamientos de tod@s l@s candidato@s en este rubro. Aquí sintetizo sólo algunas de las propuestas que presentaron en esa ocasión, en sus compromisos de campaña y en varias entrevistas que circulan por la red.

Elvira Luna (PBC). Un tema toral en el urbanismo es la movilidad, la candidata por el PBC propone mayores rutas y condiciones dignas del transporte público. Además, abordó algo que ha demandado la mayor parte de la población: disminuir las tarifas. Plantea también llevar pavimentación económica para colonias de bajos ingresos. Se comprometió a la recuperación de espacios públicos y también se pronunció por la regularización de fraccionamientos informales, aunque el interés principal, según lo expuso en el debate, es cobrarles el predial adeudado. También quiere “rescatar” el Centro Histórico, fomentando que en la zona se lleven a cabo festivales que expongan no sólo la cultura mexicalense y la china, sino también la cucapá y la haitiana. Respecto a esto último, no dijo nada sobre la perspectiva social que necesariamente tiene que incluir esta propuesta. El Centro Histórico es el soporte físico donde indigentes, migrantes y enfermos mentales tejen las redes sociales que los ayudan a sobrevivir. 

Guadalupe González Fregoso (PRI). Esta candidata se manifestó por reforestar la ciudad y reducir las emisiones que se emiten a la atmósfera ejerciendo mayor control de los procesos que se llevan a cabo en las unidades económicas de competencia municipal. Entre sus propuestas más relevantes, y que está íntimamente relacionada con el tema urbano, es incrementar la recaudación de impuestos cobrando con mayor eficiencia a los propietarios de terrenos baldíos y viviendas abandonadas. En este sentido, creo que es importante también reformar la ley para obligar a los propietarios a hacer un uso de los predios abandonados o subutilizados, como ya se hace en Brasil y Colombia; en esos países, han avanzado pasos gigantes al incorporar la llamada función social de la propiedad. Igual que otras candidaturas, propone crear centros comunitarios donde se les enseñe distintas habilidades a las mujeres como un apoyo para fortalecer la economía familiar. También ha mencionado que quiere reforzar las instalaciones deportivas comunitarias.

Gustavo Sánchez (PAN). En el último debate, el alcalde con licencia no mencionó nada respecto al desarrollo urbano. Pero en el foro de Coparmex sí dio una propuesta que también trae Marina del Pilar y Elvira Luna, reubicar la Unidad de Transferencia de Residuos Urbanos. También habló sobre el rescate de la zona lagunar y presumió que el actual alcalde en funciones acaba de dar estos terrenos a una asociación civil conformador el empresariado local con el objetivo de administrarla. Lo que no dijo es que la idea es privatizar el espacio público. Considero que no está mal que se gestione esa zona, e incluso que se haga un mínimo cobro, pero no está siendo congruente con la Ley General de Asentamientos Humanos que incorpora el principio de “Participación Democrática y Transparencia” que implica incluir a los ciudadanos en la formulación, seguimiento y evaluación de las políticas, planes y programas que determinan el desarrollo de las ciudades y el territorio.

Jaime Dávila Galván (PRD). Para empezar su campaña ha sido la expresión de su gran interés por el tema ambiental pues está interviniendo varios espacios públicos, reforestando y pintando algunos murales en la ciudad. Lo malo es que su visión es algo pobre porque lo ambiental para él se reduce al incremento de las áreas verdes de la ciudad (que no está mal pero no es suficiente). Propuso como acción estratégica, la ejecución de un gran parque central en lo que ahora ocupan los terrenos del ferrocarril (que muchos son propiedad de jubilados ferrocarrileros). Éste, como él mismo lo reconoce, es un proyecto difícil de implementar, pero considero que es necesario para remediar un poco los índices de contaminación que se sufre en esta ciudad. También manifestó su intención de instalar centros de desarrollo comunitario en cada una de las colonias de Mexicali en el ánimo de fomentar la cultura y la expresión artística de la juventud. Habla mucho sobre fortalecer la identidad comunitaria y la identidad del mexicalense.

José Gerardo Aguíñiga (MC). Este candidato no confía mucho en la correlación que existe entre seguridad pública y urbanización (que sí la hay, aunque el problema es más complejo). Él sostiene que esta situación es una cuestión económica y como problema económico se tiene que tratar. Me parece que su afirmación es correcta. Aunque desde el urbanismo se puede hacer muchas cosas para disminuir la inseguridad, ninguna política pública tendrá éxito si no se garantiza a la población el acceso a empleos bien pagados. Se pronunció por abordar el tema de la sobreexplotación del acuífero en el valle de Mexicali, la contaminación del suelo por salinidad y la reorganización de usos de agua. Estos temas ambientales, hay que decirlo, no son competencia del gobierno municipal, aunque el municipio bien puede intervenir como actor político.

Marina del Pilar Olmeda (Coalición JHH). Para las colonias de la ciudad propone crear casas de convivencia dirigidas por jóvenes y éstas deberán incluir bibliotecas. Me hacer ruido que este tipo de equipamiento lo plantean tres candidat@s, pero tod@s traen una visión desde arriba; es decir, tod@s han planteado desde el proyecto para qué van a usarse y por quiénes se usarán. Es una idea errónea pues, para garantizar su éxito primero hay que ir a la comunidad a ver qué es lo que ellos mismos necesitan y quieren para ese tipo de espacios. Dijo además que creará un patronato para el desarrollo económico y cultural del Centro Histórico, aunque, al igual que Elvira Luna, no dice si abordará también la problemática social y urbana que esta zona presenta. El proyecto más relevante que encontré es el que ella llama “El programa más grande de pavimentación” en el que promete hacer uso de alta tecnología no sólo para reparar los baches, sino para diagnosticar el estado en el que se encuentran las vialidades de la ciudad.

miércoles, 15 de mayo de 2019

El oscuro origen de Central Park y su relación con el Centro Histórico de Mexicali

Uno de los parques más bonitos del mundo tiene uno origen clasista. Estoy hablando del Central Park, al que por lo menos conocemos en películas. Se construyó no tanto para mitigar los estragos de una incipiente industrialización sino más bien como una manera de excluir del espacio público, a personas y comportamientos que no eran del agrado de las clases media y alta. 

¿Qué sucedía en Nueva York? Según el texto "Central Park y la producción del espacio público: el uso de la ciudad y la regulación del comportamiento urbano en la historia, de Álvaro Sevilla-Buitrago, a mediados del siglo XIX la ciudad estaba pasando por una expansión económica, era también un punto importante de distribución de mercancías, desarrollaba aceleradamente su producción industrial y, tenía un fuerte sector financiero. De estos cambios económicos, como es común, surgieron cambios sociales.

La ciudad estrenaba “nuevos ricos” quienes tenían también diferentes patrones de consumo. Por otra parte, a la isla llegaba mucha mano de obra migrante europea, atraída por este auge económico y al tiempo las condiciones de trabajo se precarizaban; los aprendices, artesanos y cierto tipo de comercio ya no resultaban ser tan necesarios para esta sociedad renovada, paradójicamente, aumentaba la tasa de desocupación y disminuían los ingresos de las familias. Estos cambios sociales llevaban a transformaciones sociourbanas.

Entonces el espacio público se convirtió en un importante recurso de sobrevivencia para las clases más bajas de la ciudad. Era el soporte donde ese sector tendía sus redes sociales y económicas: niños que jugaban en las calles al tiempo que recogían de ellas artículos que después vendían; mujeres en constante contacto que armaban redes de solidaridad y apoyo; taberneros que eran prestamistas de las familias obreras de los barrios; tabernas que eran puntos de encuentro para la discusión política. No faltaban las manifestaciones callejeras y la aparición desmedida de vendedores ambulantes, mendicidad y hasta robos. Se sabe que las calles servían hasta para alimentar al ganado con los desperdicios de esa ciudad.

El problema fue que esos espacios eran compartidos con las otras clases sociales, lo que pronto generó conflictos. Dos arquitectos, Frederick Olmsted y Calvert Vaux, proporcionaron una “solución urbana”: se diseñaría un gran parque que serviría para educar el comportamiento de las masas. De esta manera propusieron la creación de secciones en el Central Park asignando a cada zona un uso permitido que ellos mismos habían preestablecido. De esta forma lograron separar a los habitantes por “tipos de usuarios”.

Propusieron también reglas de acceso: establecieron horarios, prohibieron la mendicidad y acceder en arapos no estaba permitido. Se acompañó también de propaganda intensiva que servía para enseñar a la población la manera correcta de usar el parque. El proyecto también se acompañó de reglamentos y de la función policial, con sanciones que alcanzaban hasta los 30 días de cárcel y multas por 50 dólares (equivalente al salario de 5 meses de trabajo de un trabajador masculino en la industria textil). Pero los arquitectos, no apostaban tanto a las sanciones si no por el definir desde el mismo proyecto arquitectónico las secciones del parque y los usos permitidos y con ello educar a la población para el buen uso del lugar. No sobra decir que al final, las multas se convirtieron en algo común.

Las secciones de parque separaban a la población, sin decirlo, por clases sociales: la Rambla, área arbolada era para uso de parejas jóvenes; el Prado de Ovejas, es el lugar ideado para niños; el Lago, con cisnes, presumiblemente se diseñó para los obreros; Tour y Camino de Bridas, era para el uso de carruajes y jinetes, actividades exclusivas para la burguesía; en la vaquería, se llevaba a cabo donación de comida para madres e hijos. Era un espacio hecho para separar a la población por espacios diferenciados.

Hago la relación con el Centro Histórico, porque en las múltiples intervenciones que ha tenido nunca han podido evitar que se perciban a los migrantes, indigentes, enfermos mentales, trabajadoras y trabajadores sexuales, vendedores ambulantes e incluso hasta los músicos como personas indeseables que hay que expulsar. Hay quién propone se saquen bares y cantinas (que es lo que ha mantenido con vida a esa zona) y que se quiten también los albergues para migrantes, siendo que, por el tipo de servicios y productos que el centro ofrece, así como su conectividad con toda la ciudad, es el sitio que, como aquel Nueva York del siglo XIX, provee de los recursos necesarios para que sobreviva este sector vulnerable.

Se vuelve relevante exponer tales similitudes en estos tiempos electorales, porque una candidata a la alcaldía se acercó recientemente a un grupo de comerciantes del Centro Histórico y seguramente de ahí tomó su propuesta de crear un patronato de fomento cultural y económico para esa zona. Esto es muy positivo, pero no hay que perder de vista ahí la cuestión social, no hay que desbaratar redes sociales comunitarias, no hay que limpiar las calles de personas y conductas no deseadas únicamente porque nos desagrada su imagen o tenemos miedo de una delincuencia real o imaginaria. Primero es necesario conocer los usos que se le da ahora mismo al Centro Histórico, y tomarlos en cuenta a la hora de planear. No debemos apoyar ni la exclusión ni la fragmentación.

Las intervenciones urbanas deben también procurar proporcionar el bienestar mínimo que merecen estas personas que lo habitan y lo usan y que se encuentran en estado de vulnerabilidad. ¿Quién los va a representar en ese Patronato? ¿El desarrollo económico que se genere también les va a beneficiar? ¿No los van a subemplear como ya se ha hecho en otras ocasiones?


domingo, 21 de abril de 2019

Villa de Alarcón, el urbanismo que mata


Muchos fuimos los indignados por la muerte de un niño a espaldas del fraccionamiento Villa de Alarcón. Una de las cosas que llamó la atención es la pésima instalación de la cerca del depósito vehicular donde el menor pereció electrocutado. Pero ojo, eso no fue lo único que ocasionó este deceso. También debemos voltear a la planeación y la urbanización desigual tolerada por las autoridades municipales.

Si nos enfocamos en la cerca, habrá que responsabilizar al propietario del inmueble. A pesar de su peligrosidad fue situada a ras de suelo, sin ningún señalamiento del peligro a la vista, sin iluminación y sin personal de seguridad presente; es un inminente riesgo para la población de la zona.  Fue instalada de manera negligente ya que este tipo de dispositivos de seguridad, además de hacerse a cierta altura, deben contar con un transformador y un energizador que generen descargas con tal voltaje que no haga daños significativos a personas ni animales.


Según el reporte policíaco, al momento de presentarse en el lugar fue necesario desconectar la corriente eléctrica porque el cuerpo del niño seguía recibiendo descargas. Esto no sucede en una instalación profesional, porque quien entra en contacto con las líneas electrificadas es expelido inmediatamente. Aun así, existen ciertos riesgos. El propietario tendría que responder civilmente y penalmente por este hecho.

Pero este tipo de instalaciones no están reguladas aún. No están prohibidas por ningún reglamento o ley de edificación en la entidad. Es necesario que, a partir de este caso, se establezcan criterios mínimos de instalación que garanticen que dichos dispositivos sirvan para inhibir la delincuencia pero que no generen mayores daños ni a las personas ni a la fauna del lugar. Esto tiene que ser así porque el derecho de propiedad no puede estar encima de la vida de ninguna persona. Toda propiedad debe cumplir con una función social de lo contrario estamos colocando el interés privado por encima del interés general.

También tenemos que cuestionar al desarrollo urbano desigual. Por ahí leí que el código postal determina nuestra calidad de vida, mucho hay de cierto en ello. No es lo mismo que un niño juegue en una colonia ubicada en la llamada Zona Dorada de la ciudad a que lo haga en Villa de Alarcón. La calidad de vida no sólo depende de los materiales y la dimensión de la vivienda sino también de su entorno.  Un entorno seguro, agradable y accesible, nos permite movilidad, salud física y mental, así como una pacífica convivencia con los demás.

Villa de Alarcón es un fraccionamiento de interés social comercializado por URBI desde el año 2006. Por lo menos 80 lotes fueron adjudicados al Ayuntamiento quien los enajenó (o los sigue enajenado) por medio de un Programa de Vivienda Popular a través del Fideicomiso para el Desarrollo Urbano de Mexicali (FIDUM). Esta zona es casi una isla en medio de grandes terrenos baldíos. Es posible ver en el horizonte parcelas ejidales en desuso. Cuenta con un solo acceso. No hay muchos habitantes, ya que la mayor parte de las viviendas están desocupadas y vandalizadas.  

Caminar por este fraccionamiento es una odisea. Perros sueltos, banquetas diminutas llenas de maleza. El miedo no puede faltar: la prensa local ha registrado desde vecinos asaltados, baleados y casas hechas cenizas por los incendios. Esto último no es de extrañar, todos los hidrantes que me tocó ver estaban visiblemente fuera de servicio. 

Curiosamente sus áreas verdes no son feas, podrían estar mejor. Están bien arboladas, tienen juegos que, aunque algunos están en malas condiciones, pueden ser fácilmente reparados. Tienen algunos kioscos para convivios y una cancha de futbol, eso sí, de pura tierra, como suelen ser esos espacios en las colonias populares. Existe otra área verde totalmente sin utilizar, cuya abundante vegetación evidencia que, a poca distancia de la superficie, pasa algún tipo de corriente de aguas subterráneas, seguramente por su cercanía a la zona rural, o vaya usted a saber por qué.

No es casualidad que este fraccionamiento se encuentre en estas condiciones. Tiene que ver con una visión capitalista de la ciudad. Una visión que sólo busca ganancias y se olvida de los ciudadanos que día a día padecen o disfrutan Mexicali, según sea su código postal.


Galería de Fotos: entorno urbano de Villa de Alarcón


martes, 16 de abril de 2019

Las pesadillas son ustedes

El acoso sexual, el machismo, la misoginia y el sexismo están alcanzando niveles escandalosos. Las noticias y acontecimientos cercanos a mi persona, en estos últimos días, provocaron que por la noche de ayer tuviera una pesadilla. En mi sueño leía en las redes sociales una gran cantidad de comentarios agresivos por parte de hombres contra diferentes mujeres en algunos sitios de internet. Por la tarde, tomé una pequeña siesta y el sueño se volvió a repetir. Curiosamente, cuando desperté, la pesadilla seguía ahí, viviendo entre nosotras. Las pesadillas son ustedes, los hombres machitos, los misóginos, los cazadores de “packs”, los que señalan a una mujer por su cuerpo curvilíneo, los acosadores. 

Cuatro casos recientes: 

1. Sin derecho a la ciudad. Desde el mes pasado me ofrecí a llevar en mi auto a una amiga de mi hija cada vez que se ofreciera para que llegara segura al negocio donde trabaja su mamá, porque en el trayecto de la escuela a ese sitio, tuvo la desgracia de toparse con un hombre acosador. Ella tiene 14 años y ya sabe que su derecho a caminar la ciudad y de acceder al espacio público ha sido restringido. Y no es por una cuestión de tráfico u obstáculos viales. El impedimento fue un hombre que cree legítimo el hablarle de manera lasciva a una niña.

2. ¿Debemos esconder nuestro cuerpo? En una conversación pública, pero desde un Facebook personal, en el que tristemente participaron dos comunicadores de este mismo medio en el que escribo (RadarBC), se hacía burla de una reportera de la sección de deportes de una televisora nacional por el terrible pecado de tener senos grandes y que la dimensión de éstos se haga evidente en sus fotografías. “Tiene pack” escribía uno de ellos, haciendo alusión a un video íntimo que se filtró a las redes sociales el año pasado. Estos no son comentarios inocentes.

Entren al Facebook de cualquier figura pública que cometa la osadía de vestir con escotes o ropa ajustada y lean los comentarios: las publicaciones alcanzan altos niveles de irrespeto y morbosidad. La violencia contra las mujeres comienza así, con una bromita en nuestras redes sociales.

Cabe mencionar que el derecho al libre desarrollo de la personalidad comprende, entre otras expresiones, la libertad de elegir su apariencia personal, lo que da la posibilidad a las personas de proyectarse al mundo y vivir su vida. Es decir, esta reportera tiene como lo tenemos todos, el derecho de vestirse como se le venga en gana y eso no significa que conceda a otros la facultad de agredirla, de poner en entre dicho su calidad moral, profesional o distribuir sin autorización un video íntimo.

Si tiene algo de tiempo, visite el Facebook de cualquier figura pública que esté guapa y que luzca un buen cuerpo y verá el nivel de acoso que tienen que soportar: llega a límite de lo grotesco. De verdad, sentí pena de esos hombres —y una que otra mujer— que dejan tan terribles comentarios. Nadie debería ser sancionado socialmente por gustar de su propio cuerpo.

3. Otro acosador de menores. Un hombre fue expuesto por redes sociales por presuntamente intentar besar a una joven de 16 años mientras ésta se tomaba una muestra de sangre en un laboratorio de la ciudad. La publicación la visibilizó otros presuntos casos de acoso a cargo de este mismo muchachito. Aunque el padre de la víctima ya aclaró que el empleado fue despedido, falta esperar la respuesta de las autoridades con este asunto en particular, porque siendo enfermero, tendrá acceso a información y contacto con muchas niñas y adolescentes en el futuro.

4. El típico profe volado. El típico profe volado en realidad no es un profesor coqueto, sino un pedófilo, cuando menos. Por desgracia todos hemos conocido a alguien así en nuestra vida escolar. La semana pasada se denunció a un docente de la Escuela Secundaria Federal Núm. 1 “18 de marzo de 1938” por levantarle la falda a una niña alumna del plantel. La fama de este profesor entre los alumnos es repulsiva: colección de fotos de alumnas, abrazos y tocamientos de espalda, miradas incómodas sólo a niñas, trato diferenciados, antecedentes de tocamientos de pierna… entre otros. El maestro ya casi cumple sus 30 años de profesor y no se explica por qué la institución o los padres nunca hicieron algo al respecto, hasta hoy.


La intención de este texto no es provocar un linchamiento: es un llamado a la reflexión. Nuestra cultura está permeada de machismo y misoginia. Desde nuestra vida cotidiana vemos como somos agredidas en diversas circunstancias, que van desde la sanción social por lucir un escote, hasta las violaciones y los feminicidios. Si a mí, siendo sólo testigo me provocaron este mal sueño, no imagino el impacto que esta violencia provoca en las víctimas directas. Hombres y mujeres con machismo y misoginia: las pesadillas son ustedes.

viernes, 29 de marzo de 2019

La prohibición de bolsas plásticas, una reforma a ciegas

Yo también aplaudo la prohibición de las bolsas de plástico y popotes. Sin embargo, no está demás señalar que tal iniciativa, impulsada por un regidor panista, refleja o el populismo de los miembros del Cabildo, o bien su ignorancia en el tema sobre la gestión integral de residuos urbanos.

La reforma fue justificada como solución a una crisis en el manejo de residuos sólidos impactada por el plástico. Y si hay una crisis ¿están seguros que esta reforma sí va a tener impacto? No lo saben ni ellos porque no existen estudios que nos indiquen de qué tipo y en qué proporción se generan los residuos a nivel municipal. Según Gerardo Bernache Pérez, especialista en el tema, en la Ciudad de México, las bolsas plásticas son apenas el 4% del torrente de residuos producidos, sin contar que, las bolsas biodegradables, que sí están permitidas, no son tan ecológicas como se afirma. Se está legislando entonces a ciegas.

Pero la prohibición de las bolsas de plástico era ya un tema “en boga”. Así lo dijo el regidor proponente en una entrevista que dio a un medio local apenas el año pasado. Y pues, ya encarrilado el tema, les resultó sencillo plantear la medida. Casi nadie se opondría a ello, porque evidentemente resulta positivo. Provocar estos cambios en los patrones de consumo siempre será una buena herramienta para involucrar a los ciudadanos en el cuidado medioambiental.

Como consecuencia de estas reformas tendremos que evitar promover la falsa idea de que “ahora sí estamos haciendo algo por el ambiente”. Esta es solo una pequeña medida ya que el uso de plástico o unicel en otros empaques, así como botellas y otros productos no está prohibida ni condicionada. Cada vez nos hacemos más consumidores, adquirir nuevos productos o renovar los que ya tenemos sin ser realmente necesario, es una práctica más perjudicial para el planeta y esta conducta sí la tenemos que modificar.

Aquí se exhibe entonces la ineficiencia de los regidores, pero también de diputados. La ley ambiental estatal ha sido reformada por lo menos un par de veces desde el 2009. Desde ese año se prohibió el uso de bolsas plásticas. Por alguna razón, que seguramente abordaré en un texto posterior, no se había reglamentado hasta hoy. ¡Diez años nada más!

Esta experiencia confirma que es la opinión pública la que puede impulsar el cambio. Por lo tanto tenemos que sumarnos a las luchas medioambientales y además exigir a los representantes populares que sepan estar a altura de los tiempos, es decir, que sepan identificar bien las causas de los problemas sociales y sus propuestas sean las más adecuadas y posibles.

viernes, 22 de marzo de 2019

Ciudad Mural, golpes al aire

Ciudad Mural, en Mexicali, es un auténtico “golpe al aire”. La medida no responde a las necesidades más apremiantes de ese sitio. Como intervención urbana es un ejemplo a no seguir porque se realiza de manera desarticulada de las necesidades reales del lugar. Es el mismo remedio aplicado a diferentes enfermedades.

Muralear un espacio urbano con la intención de “revitalizarlo” es por lo menos un error. Las intervenciones urbanas para ser exitosas, eficientes y efectivas deben partir de un diagnóstico previo. Después de esto es que se pueden escoger las mejores herramientas para alcanzar el objetivo deseado. No es suficiente que se vea bonito, además tiene que funcionar bien.

No es que el arte urbano esté mal. Los nuevos murales del Centro Histórico que he podido ver me parecen muy bonitos. Pero seamos honestos: eso no va a solucionar ni mínimamente los problemas más importantes de ese lugar. Se han hecho ya muchos estudios y planes de desarrollo urbano que registran las necesidades de la “Zona Centro”, planes que, por cierto, terminaron en estantes del Instituto Municipal de Planeación sin que ningún cabildo haya autorizado su publicación.

Dice el alcalde que los murales son un homenaje a los primeros pobladores. En la inauguración del proyecto resaltó que ellos tuvieron el tino de ver en este desierto a una gran ciudad. Me pregunto que opinarían los pioneros si vinieran al Centro Histórico y lo vieran tan abandonado. Un buen homenaje para ellos y para este lugar sería iniciar un proceso de planeación estratégica y participativa que, ahora sí, recupere la belleza y funcionalidad que antes tuvo. Un proceso de planeación que integre el sentido histórico del sitio pero que no se aferre a elementos que paralicen su desarrollo. ¿Qué tal si los homenajeamos con un plan de desarrollo que sí se ejecute? 

Por ejemplo, uno de los problemas más sentidos del lugar son sus edificios abandonados. No sólo hace falta embellecerlos por fuera sino darles un uso. Ahora que el Ayuntamiento localizó a los dueños para firmar los convenios que los comprometen a conservar los murales, sería bueno que aprovechara para concertar con ellos el uso y desarrollo de esas propiedades. ¿Para qué queremos edificios como el Cine Reforma o el Cine Variedades bien pintaditos pero en desuso?

Un mural no hará que regrese el turismo, como lo dijo Gustavo Sánchez. No lo hará si no hay una solución efectiva y humana para reducir la indigencia, no lo hará si no se ocupan los edificios abandonados; si no se mejora el transporte público; si no se recupera su caminabilidad; si no se ofrecen servicios y productos atractivos para la comunidad; si se siguen clausurando organizaciones como Verter, que hace importantes aportaciones para la salud pública de la comunidad.

Quizá algunos defiendan este proyecto diciendo que busca crear posibilidades, inspirar. Y esto tampoco está mal, pero resulta un gasto poco eficiente. La búsqueda de posibilidades debe ser parte de un proceso integral de planeación. Dijo Gustavo Sánche
z que se creará un fideicomiso para el Centro Histórico, pero se le olvida que su gestión, prácticamente ya terminó.

Y para concluir quiero dejar bien claro que no, que esta no es una crítica para los artistas. Como proyecto artístico, Ciudad Mural me parece que cumple bien sus objetivos: consigue espacios y recursos para la expresión del arte urbano y, algo bien importante, crea y/o consolida la identidad y el sentido de colectividad de ese sector. Tan crearon comunidad esos artistas que, durante la inauguración, varios de ellos apoyaron a que una persona pudiera mostrar un cartel contra Constellation Brands en el momento de la foto. Son los impactos sociales socio-urbanos los que me parecen cuestionables.