sábado, 20 de agosto de 2016

Denuncia Popular, una alianza entre el ciudadano y el gobierno

Hace unas semanas, a partir de una denuncia ciudadana, el equipo que integra RadarBC publicó que habían desechado, indebidamente, cientos o miles de medicamentos caducos en el entorno de la Laguna México. Esto expuso dos situaciones, una relativa a la ilegalidad en la que alguna empresa o dependencia incurría al deshacerse de las medicinas en forma indebida; y otra de una posible práctica irregular de las instituciones de salud al no distribuir eficientemente el medicamento entre sus afiliados y dejarlos llegar a la obsolescencia: en suma, un desperdicio de recurso.

Afortunadamente, los medios masivos de comunicación siempre han canalizado estas denuncias, algunos más que otros. Las quejas llegan principalmente a los reporteros y a los directivos de los medios de comunicación quienes inician una investigación y la publican, cuando consideran el hecho interesante.

También las redes sociales son un nuevo instrumento de participación ciudadana al alcance de todos. Muros personales o grupos públicos, principalmente de Facebook,  son los nuevos espacios virtuales que frecuentemente se usan para exponer quejas y denuncias y que los exhibe ante ojos y oídos de la población. Y ahí nadie se salva, se publica de todo, quejas contra funcionarios gubernamentales, contra el sector  privado y sus empleados (Aerolíneas por ejemplo), o contra las malas acciones de ciudadanos en particular.

Pero esta herramienta no es perfecta, tiene muchas desventajas. Por ejemplo, con una denuncia en las redes, no se puede asegurar que las autoridades le den el seguimiento adecuado, como el caso de los medicamentos, que hasta la fecha no se sabe que ha pasado con la supuesta investigación que se iba a realizar.  Pero este medio, es casi lo único que tenemos como ciudadanos, al no existir una vía popular, eficiente, confiable y amigable para denunciar hechos que constituyan delitos o faltas administrativas.

En México y en otros muchos países existe un instrumento de participación ciudadana que ha sido poco atendido pero que podría canalizar muchas de las inquietudes de la población y que además podría volver más eficiente y eficaz la actividad de la administración pública en todos sus niveles: municipal, estatal y federal. Me refiero a la denuncia popular.

La denuncia popular es un instrumento de participación que permite acudir ante diferentes instancias a denunciar algún hecho que constituya una infracción de alguna norma o bien, que se considere un delito, incluso en los casos que el denunciante no sea el afectado directamente. Las leyes ambientales y de imagen urbana son las que con mayor frecuencia integran esta figura en su cuerpo normativo.

En Baja California, por ejemplo, podemos denunciar ante las autoridades ambientales, cualquier hecho, acto u omisión que produzca o pueda producir desequilibrios ecológicos o daños al ambiente (Art.167 de la Ley de Protección al Ambiente de Baja California). No obstante este procedimiento también resulta imperfecto pues requiere de presentar la queja por escrito y no establece la obligación de la autoridad de notificar al quejoso los avances de la investigación.


Es necesario, urgente diría yo, rediseñar la figura de la denuncia popular y dotarla de las mejores virtudes que tienen las redes sociales usadas para este fin. Su reconfiguración le daría muchas ventajas a la administración pública entre ellas hay
que considerar que haría más eficiente el gasto porque seremos nosotros, los ciudadanos sus ojos y sus oídos en todo el municipio y en toda la entidad (sin costo para el erario público, además).  Muchos de nosotros, los que habitamos este país  donde nunca pasa nada, donde la impunidad es la regla, podríamos empezar a confiar nuevamente en las autoridades.

viernes, 12 de agosto de 2016

El cuerpo y la mente de Alexa

En la fotografía Alexa Moreno, con mi hija Camila. En la parte inferior
a opinión de mi hijas obre Alexa, escrito por ella misma.
Ya todos lo sabemos, Alexa es una gimnasta mexicalense, la única chica que representó a los mexicanos por ese deporte en Río 2016, ubicándose en el lugar 31 de entre todas las que participaron en esa contienda. En salto de caballo, esta joven alcanzó la posición 12. Toda una campeona.

Alexa tiene capacidades extraordinarias. Esto le permite llevar entrenamientos  constantes e intensos, arriesgando su integridad física y seguramente, sacrificando aspectos sociales y personales, todo esto en busca de un sueño: competir en las olimpiadas, la meta de toda gimnasta. Ella ya lo logró.

Algunos no comprenden con precisión el esfuerzo y desgaste que implica ser deportista de competencia. Lo entienden mejor, en primer lugar, ellos mismos y luego sus familiares. Detrás de cada salto hay miles de horas invertidas, energía gastada, tanto en traslados desde su cómoda casa hasta el gimnasio, como en la ejecución de cada uno de los espectaculares movimientos practicados.

Si hablamos de mujeres deportistas, ellas además tienen la capacidad de deshacerse de estereotipos sobre el cuerpo femenino. Esto aplica sobre todo para las gimnastas de esta época, pues la disciplina ha evolucionado; ya no se busca la gracia detrás de un cuerpo esbelto (como en los tiempos de Nadia Comaneci, por ejemplo), ahora se trata de llevar al cuerpo a su máxima capacidad y para ello se requiere fuerza y habilidad.

Las gimnastas aprenden pronto que las callosidades de sus manos serán una constante, que su espalda crecerá a medida que se hagan más fuertes, que su cintura y su cadera no tendrán las proporciones que en nuestra cultura se consideran aceptables para el cuerpo femenino. Eso no les importa porque pronto aprenden que el mejor cuerpo de la mujer es el que responde mejor, a sus propias necesidades.
Ronda Roussey, judoka y ahora luchadora de artes marciales mixtas, hace unos meses respondió a las críticas que hicieron sobre su aspecto corporal al que algunos calificaron de poco femenino. Ella dijo que su cuerpo es “femeninamente espléndido” porque cada músculo tiene un propósito.

El cuerpo de Alexa también es espléndido, según datos de internet pesa 45kg y mide 1.50. Dicen que algunos han querido ver en ella un cuerpo esbelto. No es posible. La gimnasia, como lo dije antes requiere de cuerpos fuertes. Obsérvenla bien, Alexa es mucho músculo y cada uno tiene un propósito.
Pero no sólo tiene fortaleza de cuerpo. Para estar en competencia se requiere una mente perseverante y  por lo mismo igual de fuerte o más que el físico. No todos tenemos la mente en esas condiciones. Por eso fue sólo una. Una persona entre todas las mexicanas, la que pudo representarnos en Río 2016 en ese deporte.

Yo que soy madre de una gimnasta principiante,  me siento orgullosa de que mi hija tenga entre sus modelos a seguir a Alexa, porque eso me indica que sabe reconocer los rasgos que hacen importante a un ser humano y sobre todo a las mujeres. Gracias, Alexa.


miércoles, 20 de julio de 2016

Pokémon Go y la ciudad

Cada vez hay más personas que le tienen miedo a la ciudad. Temen a su tráfico, a su imagen, sus andantes, sus residentes. Cada vez son más los que buscan un refugio en espacios privados, fuera del ruido, de la vista de los demás, lejos del murmullo que surge del ir y venir de personas, animales, autos y todo lo que allá afuera se mueve e intenta sobrevivir. Es la agorafobia urbana, un padecimiento nuevo, una enfermedad de clase según lo dijo Jordi Borja, urbanista español. Lo de hoy es escapar de la intensidad de las relaciones sociales, mismas que se magnifican en estos ambientes artificiales que han sido construidos por el hombre en busca una supuesta civilización.

Cuando una ciudad no nos protege, cuando le tememos, nos aislamos de los otros, nos apartamos de la comunidad. Si el tráfico no respeta al peatón o al ciclista, si nos da miedo encontrarnos con el migrante, el indigente, el que se viste diferente a nosotros, es comprensible que luego se lancen risillas, burlas y hasta insultos contra aquellos que sí se atreven a experimentar los espacios urbanos.

Hace unos cuantos días se lanzó al mercado una aplicación que está obligando a muchos a recorrer la urbe en busca de personajes virtuales. Me refiero a Pokémon Go, la nueva app de Nintendo. A pocos días de su lanzamiento, esta aplicación ha logrado posicionarse como un fenómeno mundial (con todo lo que ello implica $), pese a que está disponible sólo en un puñado de países.

Para los que no saben, Pokémon Go inició como un videojuego inició hace más de 20 años. La trama se construye alrededor de unos personajes muy particulares a los que se puede entrenar para después lanzarlos a pelear batallas entre ellos. La nueva aplicación te permite “cazar” estos personajes en diversos espacios urbanos (privados, públicos y semipúblicos) y que luego los puedas entrenar para futuras batallas, todo esto con ayuda de tu teléfono celular.

Alrededor del juego se han lanzado variascríticas, que cuestionan la seguridad de los datos personales, la ociosidad de los jugadores, la simplicidad del juego, y en algunas ocasiones se advierte sobre el riesgo que asumen quiénes se lanzan a la calle buscando estos personajes y otros elementos. Curiosamente esta característica, la de obligar al jugador a recorrer las calles, a caminar kilómetros para obtener un suplemento de cortesía, también ha sido muy aplaudida. Yo soy de estas últimas.

Me agrada que miles de personas empiezan a reunirse en lugares públicos e incluso, ya se han hecho convocatorias por parte de usuarios, comerciantes y empresarios para reunirse en espacios abiertos con la finalidad de cazar a estos personajes (Mexicali no ha sido la excepción). Estas son oportunidades para reconciliarnos con la ciudad, conocer a los otros, experimentar su lado bueno y su lado malo.

¡Qué más da! Que salgan y que hagan lo que muchos ya no quieren hacer: vivir la ciudad. Cierto, lo hacen de manera limitada, con sus ojos puestos en el celular, pero por algo se empieza.


Nota: Una pokéstop o sitio pokémon es comúnmente un espacio público o semipúblico edificado que sirve en el juego como un lugar donde los jugadores pueden obtener elementos útiles para avanzar en el juego.

miércoles, 13 de julio de 2016

PokéMemes

Pokémon Go

Filicidas: víctimas y victimarios

Foto: Cortesía Secretaría de SSPBC y Poder Judicial del Estado de B.C.
Demasiado pronto se llenaron los medios de comunicación y las redes sociales de expresiones de odio contra los supuestos homicidas de Diana Mía. También se desató un linchamiento social hacia la madre de otra niña que, con tan solo ocho meses de edad, fue abusada sexualmente por la pareja de aquella. Sin embargo, la sociedad que con tanta facilidad juzga y señala a los presuntos responsables, es incapaz de ver que estos acontecimientos no son producto de la casualidad, sino de una cultura con demasiados patrones de violencia.

Para la sociología, estas situaciones se pueden abordar a partir de varios elementos pero, destacadamente, se estudian desde las manifestaciones del poder y la cultura de la violencia. Jaime Olivera, sociólogo y catedrático de la UABC, ha investigado sobre las trayectorias de vida de mujeres filicidas, es decir, aquellas que dan muerte a sus hijos. Según sus palabras, ellas presentan, por lo general, experiencias de vida similares. Desde su infancia han sido víctimas de la pobreza, fueron abusadas sexualmente, tienen escasa educación formal y recibieron en su familia violencia física y/o emocional.

Olivera también señala que existen estudios donde se revela que los delincuentes sexuales varones también comparten ciertos rasgos en sus biografías. Éstos han vivido situaciones que los colocan como víctimas de violencia familiar y sobre todo como víctimas de violencia cultural, cuando se les exige desempeñen un rol con el que no todos quieren o pueden cumplir y terminan rechazados socialmente.

De esta manera, la muerte de un menor, o los abusos sexuales, pueden y deben ser examinados a través de estas otras violencias, las que están configuradas desde nuestra cultura, desde nuestro comportamiento social, que son difíciles de identificar porque pensamos que son “naturales”. Si se hace esta reflexión pronto sabremos que a la hora de buscar culpables, ya podemos empezar por señalarnos a nosotros mismos, a nuestros vecinos, a las instituciones. Todos somos de cierta manera culpables.

Cuando usted demerita a la mujer que no quiere hijos, está comportándose violentamente. Si usted juzga mal a un hombre que no es proveedor de su familia, está comportándose violentamente. Si ha usado el término “mala madre” seguramente está violentando a las mujeres. Si cree que la familia debe de ser biparental y heterosexual, créame, usted ha estado aportando violencia a nuestra cultura. Esas imposiciones culturales no son más que fábricas de odio y frustraciones.


Ojalá que esta columna y concretamente la investigación de Jaime Olivera sirvan para que se reflexione acerca de lo que es “natural” o no para nuestra sociedad. Creo que evitaríamos algunas muertes y abusos sexuales contra menores porque maldecir y señalar a otros, no nos va a llevar a ningún lado.

En la calle, se nota

Siempre he creído que el espacio público (calles, plazas, banquetas, etcétera), es un lugar espejo. En esos sitios es posible vernos reflejados como sociedad. Todo lo que somos, lo que no somos y lo que aspiramos ser se proyecta en esos lugares. ¿Y qué somos?  Hoy me enfocaré sobre un tema, somos los inconformes, se nota.

Se notó ayer cuando muchos mexicalenses nos dimos cita a las 10 de la mañana en la explanada cívica, donde se llevó a cabo un mitin de información y protesta por la violencia impuesta por el Estado contra maestros y habitantes de Nochixtlán, Oaxaca. Me unté de bloqueador, me puse lentes de sol, camiseta blanca manga larga y sombrero, pasé por una amiga y le dije: ─Nos vamos a bañar en sudor. ─No le hace ─, me contestó, ─allá están en bañados en sangre. Seguimos nuestro rumbo.

Se notaba que, los que ahí nos reunimos, estábamos inconformes con el uso de la fuerza pública contra nuestros conciudadanos. A pesar del calor extremo que se sentía, y que no había casi ninguna sombra,  que los oradores eran muchos y algunos no limitaban su tiempo,  que era un día laborable,  con todo y eso,  estuvimos ahí.

Caminando, escuchando, viendo y reconociendo, me di cuenta, noté, que el tema de Oaxaca no es el único que invita a la inconformidad. Ya están acumulados los sinsabores y se nota. La plática interpersonal en ese sitio oscilaba entre las carencias educativas, laborales, en el sector salud, la  inseguridad, los jornaleros de San Quintín… la lista era larga. Prevaleció, eso sí, la necesidad de solidarizarnos ahora con los maestros.

En esa explanada, construida en la década de los setenta, nos reunimos para hacernos visibles, para encontrarnos con el otro, para ejercer la ciudadanía, nuestros derechos políticos. Hicimos del espacio público un espacio de ciudadanías, así conscientes de todas las diferencias que nos separan y de lo mucho que nos une. ¿Y qué nos une?

Noté que nos une  el creer que no estamos de acuerdo en el uso de la violencia por parte del Estado, no contra los maestros, que queremos un mejor gobierno, mejores condiciones laborales para todos, mejor educación. Noté que una reforma, por muy publicitada que esté, no es suficiente para cambiar la realidad. Noté que una ley no se impone con sangre ¿Ustedes notaron algo en las calles de la ciudad?

domingo, 19 de junio de 2016

Fue el odio

Alguien dijo por ahí que los asesinatos de Orlando no fueron contra gays, sino contra seres humanos. Seguramente esta persona quiso hacer un llamado a toda la población para solidarizarnos y sensibilizarnos; quiero pensar que fue una invitación a dejar las fobias y la tibieza y para que nos sumemos contra estos actos que nos avergüenzan como humanidad.

Sin embargo creo que sí es importante hacer visible la causa real de este homicidio masivo en Estados Unidos: fue el odio y la intolerancia contra aquellos que se asumen y pertenecen a la comunidad de personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales y queer (LGBTIQ). Hay que denunciarlo, y hay que ser claros y contundentes en ello: fue el odio.

Y quizá este odio nos parezca, así ─leyéndolo en las redes o viéndolo en las noticias por la televisión─ actos tan lejanos, tan apartados de nuestra ciudad, que quizá suspiremos pensando: Qué bueno que aquí no pasa esto. Nada más lejano de la realidad. Quizá en Mexicali no hayan usado un arma contra los clientes de este tipo de bares, pero tenemos odio para dar y repartir, para muestra un botón.

Alejandra, trasvesti, de aproximadamente 35 años, tuvo que dedicarse a la prostitución. Llegó a esta actividad gracias al odio de los funcionarios de empresas privadas. Ella hacía labores de limpieza para una agencia de automóviles. Al cambiar al personal directivo, Alejandra sufrió las presiones de su nuevo jefe y la obligaron a renunciar sólo por su aspecto y sus preferencias sexuales.

Buscó trabajo, sin éxito. Cuenta que acudía a las maquiladoras que solicitaban empleos y le decían que ya no estaban contratando, pese a que las filas para entrevistar a nuevos solicitantes seguía avanzando. Mentira, les sobraba odio.

Cuando las deudas la alcanzaron, sobre todo cuando vio en riesgo los pagos por la casa que estaba adquiriendo a crédito, Alejandra decidió seguir el consejo de unas amigas suyas, y se fue a prostituir al Centro Histórico de la ciudad, llena de miedo, pero en evidente estado de necesidad.

Ha sido un trabajo difícil, nos dijo. En cierta ocasión una señora conducía un auto lleno de niños y adolescentes, de repente, como si fuera un acto heroíco, para el auto frente a ella y la empiezan a insultar. Escenas como esta, aunque son comunes, no dejan de sorprenderla.


Quizá el odio que dejó sin trabajo a Alejandra no llame su atención, o el que la tiene trabajando en la calle y soportando los insultos de adultos sin conciencia tampoco le parezca relevante. Pero son esas pequeñas manifestaciones de odio las mismas que terminaron con la vida de decenas de personas de la comunidad LGBTIQ en Orlando, Florida. ¿Cuántas personas no han tenido el derecho a un trabajo digno debido a sus preferencias sexuales? ¿Cuántas de ellas han sido agredidas verbal o físicamente en Mexicali? Hay que denunciarlo, hay que hacerlo visible. Una vez que se eche luz sobre este odio, Orlando, ya no nos parecerán tan lejano.

Video de entrevista a Alejandra AQUÍ

martes, 29 de marzo de 2016

¿Le tienen miedo al viento?

Impacto de anuncio en automóvil
en Mexicali
Foto: Eligio G. Panini
Los días de viento siempre han generado cierto temor a la humanidad, ya sea por su estruendo o por los objetos que arrastra y que pueden golpearnos a nosotros o a nuestras propiedades. Con el progreso, las tecnologías, con el desarrollo urbano, el miedo al viento debe estar incrementándose, supongo, porque con todos los cachivaches de la ciudad, el riesgo de sufrir un accidente por el derrumbe de una estructura es real.

Antenas, espectaculares, toldos, material de construcción, todo puede convertirse en un arma contra nosotros o nuestras posesiones. A principios de este mismo mes, en el Estado de México, se grabó y difundió un video impresionante del momento exacto en que una estructura de acero se desplomaba atinando a un par de vehículos cuyos ocupantes tuvieron la suerte de salir vivos, aunque no ilesos.  

Este lunes 28 de marzo, en Mexicali, los vientos alcanzaron, según lo registrado por el Servicio Meteorológico Nacional, 38 km por hora, pero se documentaron ráfagas de hasta 53.9 km por hora. En realidad no fue tan intenso, en lo personal creo que Mexicali, como buen desierto, frecuentemente experimenta vientos de mayor intensidad que los de hoy.  

Con todo y que no fue tan extremo este fenómeno, el día de ayer, llamaron mi atención dos intervenciones ciudadanas publicadas en una comunidad de facebook. Una de ellas exhibía varias fotografías de un auto que, estacionado frente a cierto banco, fue impactado por el peso de una instalación publicitaria de esa misma  institución financiera (como puede verse en la fotografía), afortunadamente este no tuvo consecuencias para sus ocupantes, porque en ese momento no se encontraban en el interior del vehículo.

Anuncio en Justo sierra, 2015.
Foto: Flor Mora

Otra persona, al parecer de la colonia Baja California subió un video de lo que aparenta ser el alumbrado tambaleante de un campo de beisbol ubicado en esa comunidad. Quien publica se siente insegura y pide ayuda porque no sabe a qué autoridades acudir o qué hacer con esa situación que considera problemática y de riesgo.

Aunque muchos pudieran decir que, frecuentemente exageramos nuestros miedos, estoy convencida que son necesarios para actuar. Todos debemos estar conscientes de los riesgos que existen y es nuestra obligación estar al pendientes de lo que pasa en nuestra comunidad, poner ojos sobre lo que pueda afectarnos a nosotros y a nuestros vecinos. Es mejor fiscalizar a los que deben regular e inspeccionar estos artefactos, que sólo sentir miedo.

¿Qué hacer? ¿Quién tiene que revisar estas estructuras? ¿Quién autoriza su instalación? ¿A quién le consultamos si nos sentimos inseguros?


Pocos saben que la mayoría de estas instalaciones son autorizadas por el ayuntamiento de Mexicali, estén éstas en la vía pública o se encuentren en propiedad privada, Es la Dirección de Administración Urbana la responsable de autorizarlas y de inspeccionarlas cuando se encuentren en malas condiciones y/o signifiquen algún riesgo para la ciudadanía.

Aún más, el reglamento de imagen urbana faculta al ciudadano para poner una denuncia ante el municipio por cualquier hecho, acto u omisión relacionado con los anuncios que puedan poner en peligro la salud, la vida o la integridad física de las personas, la seguridad de las cosas y su cambio (sic). 

Ahora bien, si ya se tuvo la mala suerte de ser afectado por alguna estructura, anuncio o espectacular, también puede acudir con un abogado para que demanden de los dueños de estas estructuras o de los bienes inmuebles donde se encuentran, la reparación de daños y perjuicios, sean estos ocasionados por la mala instalación o incluso por alguna intensa ráfaga de viento.

Le dejo por el momento el teléfono de la Dirección de Administración Urbana por si alguna duda tiene al respecto. Ellos están, o por lo menos deberían, estar para servirle.

Dirección de Administración Urbana (Mexicali): 558 1600 extensiones 1619 y 1919.
Atención ciudadana: 558 1600 extensiones  1672, 1814

domingo, 13 de marzo de 2016

¿Qué hacer cuando las empresas te acosan por teléfono?

Foto: pixabay.com
Muchas empresas no tienen ética. A pesar que desde hace años la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) ha implementado mecanismos para evitar que los usuarios y deudores sean molestados con promociones o con prácticas agresivas de cobranza, muchos casos de hostigamiento se siguen presentando para aquellos que tuvieron el infortunio de haberse endeudado con bancos y otras instituciones crediticias. También hay quienes, sin deber un solo centavo, tienen que pasar por un ritual cotidiano de “contestar-colgar” cuando entran a sus teléfonos cierto tipo de llamadas. Y es que sus estrategias son verdaderamente lastimosas.

Puedo asegurarle a usted que yo jamás contrataré en esa institución financiera, tampoco cambiaré a esa otra compañía de celular ni voy a aceptar un préstamo de mi banco, porque si así, aunque no sea su cliente o deudor molestan, no quiero pensar qué pasaría si caigo en sus garras.

Desgraciadamente, las disposiciones de CONDUSEF, son aplicables únicamente para aquellos casos en que estén implicados los que le deben a la banca u otras instituciones financieras. ¿Qué pasa con los que somos víctimas de promotores? ¿De las compañías de celulares que le piden que se cambie de empresa una y otra vez? ¿Es usted uno de esos miles de los que han tenido que padecer a un vendedor telefónico que, enojado, le marca todos los días en venganza porque no lo quiso atender? Bienvenido a mi mundo, al mundo de miles y miles en México, donde las llamadas comerciales no están reguladas.

Y es que pocos políticos se atreven a legislar contra los intereses de las empresas. En España por ejemplo, ya van dos veces que se publican leyes que intentan regular lo que pueden y no pueden hacer en las llamadas comerciales. Como a la primera ocasión no le hicieron mucho caso, tuvieron que publicar la Ley General para la Defensa de los Consumidores. Gracias a ella, el ciudadano puede decidir desde la primer llamada si quiere o no seguir recibiendo ofertas de la empresa.

En México, además de las disposiciones de CONDUSEF, tenemos la Ley de Protección de Datos Personales. Si usted cree que una empresa está haciendo mal uso de su correo o número de teléfono, puede de iniciar un procedimiento para la revocación del consentimiento para el uso de esos datos.
Vaya usted a la página de internet de la empresa, busque en ella el “Aviso de privacidad” (por lo general está en letras pequeñas hasta abajo) y localice la parte donde le instruyen para desautorizar el usos de sus datos personales.


¿Suficiente? Para nada. Sigue resultando intolerable que el usuario y ciudadano esté en esta posición de desventaja y que tenga que iniciar procesos y papeleos largos y engorrosos cuando las empresas debieran actuar, por sí mismas, apegadas a cierta ética. Hace falta en México que la Procuraduría para la Defensa del Consumidor o alguien en este país, promueva una ley que no sea reactiva sino preventiva, que además de sancionar a las empresas que nos acosan dicte la forma en que deben conducirse para promover sus servicios.

Finalmente, si usted sí tiene un adeudo y cree que lo están acosando, amedrentando o faltando a sus derechos, puede iniciar una queja ante el Registro de Despachos de Cobranza que administra la CONDUSEF. Aquí el formato de queja en línea.

Si no tiene ningún adeudo y algún banco lo acosa para ofrecerle alguna promoción o crédito, también puede registrarse en REUS, ya sea por teléfono, por internet o personalmente. Aquí le dejo el teléfono: 01 800 999 80 80.

Esta semana iniciaré un proceso contra quien creo es una compañía operadora de servicios de telefonía celular. Les contaré luego si sirve o no una de las leyes comentadas.

sábado, 5 de marzo de 2016

Hotel de paso, el hogar de las historias tristes

Hotel del migrante
Foto: Flor Mora
El pasado viernes 4 de marzo por fin pude ver Hotel de Paso, un documental que narra exquisitamente las historias que viven sus peculiares huéspedes. Esta obra registra la actividad que se lleva a cabo en el lugar conocido como “Hotel del migrante”, albergue que se localiza en el Centro Histórico de Mexicali y que dirige de forma cuestionable Sergio Tamai. El largometraje exhibe las condiciones de vida que los migrantes tienen que llevar porque… no les queda otra, no hay más para ellos.

Ofrezco de antemano una disculpa a los amantes del cine y a aquellos periodistas especializados en esta área, no pretende ser esto una sinopsis ni mucho menos. Me atrevo a comentar unas líneas sobre el documental porque, aunque no sé mucho de este tema, supongo que cuando una pieza así, además de informarte te estremece, te provoca una emoción, cualquiera que esta sea, algo bueno debe tener.

Pues esa noche, estaba yo viendo esta pieza en uno de mis espacios favoritos, el Mexicali Rose, y me sorprendí por lo menos tres veces tomando todo el aire que pude para no echar la lágrima porque, aunque yo ya tenía suficiente información de la situación que pasa un migrante en nuestra ciudad, Hotel de Paso te restriega la realidad en la cara de tal forma que no puedes evadirla. Al final me di cuenta que no fui la única con esta sensación.

Paulina Sánchez, la realizadora, estuvo cinco años trabajando en la producción de esta pieza y se nota. Cinco años es el tiempo que dura la primera infancia de las personas, en cinco años se hace una maestría y un doctorado juntos, en menos tiempo que ese uno puede estudiar una licenciatura completa, en cinco años pueden pasar tantas cosas y la cineasta mexicalense los dedicó a producir este documental. Los migrantes con los que convivió la conocen y la reconocen. Le agradecen que haya querido registrar sus historias. Así lo dijo “El bigotes” por ejemplo, cuando hojeando el libro que forma parte del mismo proyecto señala que “la morra”, Paulina, se esforzó, le batalló y ese trabajo incluso le costó hasta lágrimas.

Es un largometraje, no supe con precisión cuánto duró pero creo que fueron alrededor de 90 minutos. Paulina estuvo presente  y nos contó algo del proceso de elaboración. Me llamó la atención el compromiso ético que asume al producir un documental en donde se cuentan historias de personas que sienten y que ya han sido victimizadas de muchas maneras. Se lamenta que no se pudieran incluir todas las historias que registró por cuestiones de producción, pero que en cambio conservó muchas amistades, como la de un hombre ya maduro, deportado, que fue a los Estados Unidos en busca de su hija desaparecida a la que sigue buscando sin poderla encontrar (y aquí también tomé más aire).

En realidad no me lo esperaba. No creí que  Hotel de Paso fuera siquiera un buen documental, pensé que sería una compilación de entrevistas clichés y que su valor se basaría en la oportunidad que tuvo de estar dentro del edificio que ocupa le hotel, pero no. Mis expectativas fueron rebasadas, afortunadamente. Aunque existan obras premiadas y seleccionadas,  esto no es garantía de su calidad; Hotel de Paso es merecedora de todos sus reconocimientos, que no son pocos, en *su página de facebook pueden corroborarlos.

Para cerrar la noche la productora dijo algo en lo que coincido totalmente y no sólo por intuición, sino porque también fue una de mis conclusiones en una investigación para tesis que estoy por finalizar: no se está atendiendo integralmente el problema y algunas asociaciones civiles están lucrando con la situación. Yo sólo agregaría que la crisis económica, los medios y otras situaciones están deshumanizando la percepción del migrante, es tiempo de verlos tal cuales son: personas, con todo lo que ello significa.


domingo, 28 de febrero de 2016

Uber: malo para la ciudad

Fuente: Tomada de internet.
Probablemente ya existen muchas personas emocionadas porque Uber sigue asomando la nariz por estos lugares, prometiendo (más bien amenazando) ofrecer sus servicios en esta ciudad. Pero, lo que es un servicio bueno para las personas, puede ser muy malo para la ciudad. No lo digo yo, lo dice el estudio realizado por la Universidad de California Berkeley que retoma el arquitecto chileno Rodrigo Díaz.

En resumen Uber usa una estrategia: se aprovecha de las fallas en los sistemas de transporte público. En Mexicali esto es muy fácil, el servicio de transporte es caro, lento, incómodo, de mala calidad, inseguro e ineficiente con choferes que, la mayoría, conducen muy mal además de comportarse sin la menor cortesía hacia los usuarios. Campo fértil para estos nuevos servicios de taxi personal.

De esta forma el mexicalense demanda desde ya este nuevo servicio de transporte, lo evalúa como un servicio cómodo, eficiente y necesario. Lo pide como un derecho que el consumidor tiene para elegir en qué quiere transportarse. Pero Uber, no falla, es una buena opción para el usuario en particular aunque la ciudad no reciba más que problemas de movilidad urbana.

Según el estudio al que me he referido, estos servicios de transporte alientan a que se realicen viajes que no se haría de no existir la plataforma (demanda inducida). Esto significa más autos en las calles, más tráfico, más contaminación. Ahora sabemos que en Mexicali la calidad del aire llega con mayor frecuencia a niveles insalubres. Uber además reemplaza viajes que se harían en otros medios de transporte realmente colectivos, lo que incrementa también el número de vehículos en la ciudad. ¿Le parece sustentable?

Otra observación que hace, ya en lo particular, el arquitecto chileno es que, la flota de Uber, por lo menos su servicio en el Distrito Federal, se la pasa dando vueltas por la ciudad en espera de su próximo cliente. Nada amigable con el medio ambiente.

Y si analizamos nuestro contexto, en  Mexicali ya existe una sobre oferta de unidades de transporte público y Uber no hará más que empeorar esta situación. Además, el diseño fraudulento de ofrecer el servicio de este nuevo sistema de taxis no le va a generar ninguna ganancia al erario público, porque ellos no quieren pagar los derechos correspondientes a la obtención de placas oficiales para ofertar el servicio. Harán un uso lucrativo de las vialidades de la ciudad a cambio de nada y tampoco estarán sometidos a reglamento alguno.

No hablemos del conflicto que generará con los conductores actuales que sí están regulados y sí pagan derechos de placas. Ya hemos leído suficiente de huelgas y violencia a partir de esta contradicción de intereses que la empresa de transporte transnacional genera en las ciudades.

Podría agregar más contra Uber, su diseño también fraudulento de las relaciones laborales que evade, que no hay garantía de que la calidad se vaya a sostener en el tiempo, entre otras. Es importante estar cómodo, sí, pero creo que no debemos ser egoístas, Uber es bueno para el usuario pero los costos ambientales, urbanos y sociales, los vamos a pagar todos los mexicalenses.

viernes, 19 de febrero de 2016

La Sierra Cucapá ¿Otro #Tajamar en Baja California?

Borrego cimarrón avistado en sierra Cucapá, Baja California
Foto cortesía de Marco Gómez Meza.
Por Flor Mora
Imagínese que alguien quiere pedir su opinión. Dice estar muy interesado en conocer qué piensa usted sobre un determinado asunto. Para ello elabora un escrito muy extenso, ­─de unas 300 hojas─ y le pone una fecha límite para que lo conteste. No le llama, no lo busca, esta persona sólo guarda su documento en una cajita que a su vez almacena en el interior  de otras 10 cajas más y lo pone en una habitación de cierta casa para que usted lo lea antes de esa fecha límite. Aunque nunca lo hubiera hecho antes, esa persona que nunca lo buscó, espera que usted visite esa casa. Algo así son las “consultas públicas” de SEMARNAT y ahora nos quieren “preguntar” qué opinamos sobre un mega proyecto industrial en la sierra Cucapá.

EcoZone Mx  es el nombre de las nueve propuestas empaquetaditas que pretenden operar en la falda este este lugar. La empresa quiere extraer materiales pétreos y otros minerales de esa lugar, proyecta además su aprovechamiento forestal, la construcción de una zona industrial de recicladoras, una estación de manejo de residuos peligrosos, la instalación de una planta de generación de energía con paneles solares, un desarrollo habitacional, la construcción de una zona comercial y de servicios, entre otros.

Esta noticia, que se ha propagado muy lentamente entre pocas personas que manejan el internet y las redes sociales, ha generado que un grupo de mexicalenses se ponga en estado de alerta, sobre todo después de lo ocurrido en #Tajamar donde ahora es de dominio público el triste papel que jugaron los funcionarios de SEMARNAT.

Este grupo, integrado por personas que practican senderismo, ha iniciado una campaña para solicitar a las autoridades que amplíen el plazo de consulta y que ésta sea realmente pública además que incluya información completa. No saben con certeza si habrá un impacto negativo para la región pero sus dudas son completamente legítimas: desconfían que estas empresas operen con los controles suficientes como actualmente opera la empresa “Zahori”; se preguntan si en esas instalaciones existirá una estación de monitoreo ambiental en el área ¿Por qué la manifestación del impacto ambiental tiene partes incompletas y hojas en blanco? ¿Por qué este documento no se puede imprimir (lo que facilitaría su difusión)? ¿Es realmente un proyecto sustentable?

Están preocupados sobre todo por el borrego Cimarrón, saben que la sierra Cucapá es su hábitat. Esto les consta, no se los han contado. De cada dos excursiones que realizan a ese sitio, por lo menos en una de ellas tienen la fortuna de ver este tipo de fauna e incluso de fotografiarla. EcoZone Mx contempla además la instalación de un cerco perimetral ¿No es esta una razón de peso para pedirle seriamente a la sociedad su opinión? ¿No es la participación social un componente del desarrollo sustentable?

En realidad yo tampoco sé si EcoZone Mx sea el nuevo Tajamar de Baja California, lo que me queda claro es que los mecanismos de participación social en México están hechos para que nadie haga uso de ellos.

*Flor Mora es consultora independiente, licenciada en derecho y en sociología, egresada de la maestría de Planeación y Desarrollo Sustentable en la UABC.